En el marco del Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, la comunidad de General Alvear se unió para crear conciencia y brindar apoyo a niños y familias que enfrentan esta difícil enfermedad.

El pasado sábado en la Plaza de la Tradición, del B° El Nevado, funcionarios y vecinos se reunieron para conmemorar el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil. Gisela Bello, concejal y madre de Luana, una niña recuperada de cáncer, compartió un emotivo testimonio sobre su experiencia y la importancia de la detección temprana. «Para todos los que hemos atravesado el Cáncer Infantil con nuestros hijos, es una fecha muy emotiva», expresó Bello, recordando los difíciles momentos vividos junto a su hija. «Mi mensaje es para que los papás que hoy lo están transitando sepan que se puede, que sigan luchándola», agregó, destacando los avances de la medicina y la necesidad de «tener paciencia».

La edil también hizo hincapié en la importancia de la concientización y la visibilización del Cáncer Infantil, instando a la población a inscribirse como donantes de médula ósea y voluntarios de donación de sangre. «Solo el 35% de los niños con cáncer que necesitan un trasplante de médula son compatibles con algún familiar», explicó, subrayando la importancia de encontrar «su alma gemela» a través de la donación.

Bello enfatizó que «una sola muestra de sangre puede salvarle la vida a un niño» y pidió a la comunidad ser empáticos y ponerse en el lugar de aquellos que luchan contra esta enfermedad.

Además, se destacó el proyecto «Pulseras Amarillas», impulsado por Camila Pacheco y su hermana Abril, cuyo objetivo es visibilizar la lucha contra el Cáncer Infantil y brindar apoyo a las familias afectadas. Camila, quien también superó un cáncer de hueso, fue una de las primeras trasplantadas de fémur en Mendoza y dedicó su tiempo a concientizar y ayudar a otras familias.
«Camila fue una paciente recuperada de cáncer, ella tuvo cáncer de hueso, tuvo un Sarcoma de Ewing en el fémur izquierdo», compartió Abril, recordando el compromiso de su hermana con la causa. «Ella estuvo trabajando con la asociación Tras-Pasar, con Fundavita, estuvo comprometida en la causa y también viajó a Buenos Aires, estuvo con las mamás y con los papás, las familias que estaban en la lucha de la Ley Oncopediátrica».

El proyecto «Pulseras Amarillas», inspirado en una serie que Camila disfrutaba durante su tratamiento, busca transmitir un mensaje de esperanza y fortaleza a través de pulseras amarillas, el color que representa al cáncer infantil. «Queremos que las familias que están en tratamiento y los niños que están en tratamiento actualmente y están recuperados puedan tenerlas y puedan también ser voz de eso», expresó Abril.

Finalmente, Paula Lucero, encargada del Área de Niñez y Adolescencia del Municipio, destacó el trabajo realizado en el marco de esta conmemoración. «Ha sido un momento muy emotivo, sobre todo para las familias que han transitado, que están transitando esta enfermedad en sus hijos«, expresó Lucero, agradeciendo a la municipalidad, los comercios y a todo el equipo que trabajó en la organización de las actividades. «Hemos tratado de acompañar desde el municipio de la mejor manera en este momento que no es tan fácil. No es tan fácil, pero que ayuda y que invita también, sobre todo a la reflexión. Concientizar, informar y acompañar. Me parece que esos son los tres ejes más importantes».

Tanto Gisela Bello como Abril Pacheco y Paula Lucero hicieron un llamado a la acción, recordando que la lucha contra el cáncer infantil es un compromiso de todos.