Ya sea por tradición, economía o necesidad; el tomate en conserva es una alternativa para tener tomates enteros siempre listos para usar en salsas, pizzas o rellenos.
El Ingeniero Hugo Molina, Secretario de Desarrollo y Promoción Departamental, brindó algunas recomendaciones a tener en cuenta. “Hay conservas en las que es fundamental el PH y nos determina cuando empiezan los peligros en las producciones”, comenzó explicando.
“Cualquiera sea el fraccionado con el que el tomate es envasado, en frascos o botellas de 1 Kg, podemos agregar una 2 cucharadas soperas de vinagre de vino blanco”, señaló y continuó “también debemos tener en cuenta que el proceso de esterilización comienza desde que colocamos los envases en agua fría. En cuanto al tiempo de hervido se contemplan 25 minutos para francos de ½ kg y 50 minutos para frascos de 1 kg”. También aconsejó que “el embazado y la esterilización se realice lo más rápido posible para evitar la contaminación de los productos”.
Para asegurarnos de una buena esterilización, Molina recomendó “tomar un par de frascos y colocarlos por algunos días en el sol, si no se nota alguna deformidad en las tapas se pueden consumir las conservas con seguridad”.
Preparación
- Lavar bien los tomates, con agua abundante y escurrir. Elegir los tomates más maduros y pulposos, sin golpes ni signos de deterioro.
- Preparar los frascos de vidrio con sus tapas, en los que se guardarán las conservas. Si son nuevos, solo hay que lavarlos bien, si son reutilizados habrá que esterilizarlos en agua hirviendo durante unos minutos. Dejarlos enfriar y secar por completo.
- Para preparar los tomates para la conserva hay que hacer un pequeño corte en la punta de los tomates, en forma de cruz no muy profunda, estos es para poder pelarlos fácilmente después de ablandarlos en agua caliente. En una olla llena de agua hirviendo sumergir los tomates y dejarlos escaldar durante 10 segundos o hasta que se note que en la zona de los cortes, la piel de los tomates comienza a arrugarse y está lista para separarse de la pulpa.
- Colar los tomates y pasarlos por agua fría para que la piel se arrugue. Pelar cada tomate partiendo desde el lugar del corte, procurando dejar los tomates completamente enteros.
- Cuando ya están todos los tomates pelados, proceder a envasarlos. Poner todos los tomates que quepan dentro de los frascos sin apretarlos entre sí y rellenar cada frasco con la albahaca y/o el laurel (los condimentos son opcionales) y llenar con una mezcla de vinagre y sal hasta cubrir los tomates. Tapar y cerrar bien.
