En diálogo con FM VIÑAS, el párroco Horacio Valdivia se refirió al inicio de la Cuaresma, que comienza este miércoles con la celebración del Miércoles de Ceniza, uno de los momentos más significativos del calendario litúrgico cristiano.
“Estamos comenzando este tiempo litúrgico fuerte que se llama la Cuaresma. Son 40 días de preparación para el momento central de nuestro año litúrgico, que es la Pascua, la pasión, muerte y resurrección de Jesús”, explicó el sacerdote.
Valdivia recordó que la palabra Cuaresma proviene del número cuarenta, en referencia a los días de preparación espiritual previos a la Pascua. “Nosotros creemos en un Jesús que está vivo y por eso nos preparamos para vivir este tiempo”, expresó.
El Miércoles de Ceniza marca el inicio de este camino con un gesto cargado de simbolismo: la imposición de las cenizas en la frente de los fieles. Durante la celebración, el sacerdote puede pronunciar dos fórmulas. Una de ellas es: “Recuerda que eres polvo y al polvo volverás”, que remite a la fragilidad y caducidad de la vida humana. “No hacemos nada para venir a este mundo ni tampoco podremos hacer nada cuando nos vayamos. Somos frágiles y débiles; la pandemia nos ha mostrado claramente esa realidad”, señaló.
La segunda fórmula es: “Conviértete y cree en el Evangelio”. Según explicó el párroco, se trata de una invitación a volver a Dios y a recibir con fe el mensaje de Jesús. “Evangelio significa buena noticia. Y la buena noticia es que Jesús está en medio nuestro, con un mensaje de esperanza, perdón y misericordia”, destacó.
El sacerdote recordó además que el Miércoles de Ceniza es uno de los dos únicos días del año en que la Iglesia invita al ayuno y a la abstinencia de carne, junto con el Viernes Santo. El ayuno implica privarse de una de las comidas fuertes del día, mientras que la abstinencia consiste en no consumir carnes rojas.
“Esto tiene un sentido espiritual: que nuestro cuerpo responda al espíritu de este tiempo. Pero el ayuno no es solo material; también está relacionado con el bien del prójimo. Lo que uno ahorra puede destinarlo a ayudar a quien lo necesita”, explicó.
Durante la Cuaresma, la Iglesia propone tres prácticas fundamentales: la oración, el ayuno y la limosna. “Son gestos que expresan exteriormente algo que debe ocurrir en nuestro corazón”, afirmó Valdivia.
La oración invita a fortalecer el vínculo con Dios; el ayuno puede traducirse también en dedicar tiempo y acompañamiento a los demás; y la limosna no se limita a lo material. “Yo diría que la mayor limosna que uno puede dar es el tiempo. A veces es fácil dar dinero, pero ofrecer nuestro tiempo, especialmente a los ancianos, enfermos o personas vulnerables, es quizás el gesto más hermoso”, reflexionó.
En cuanto a las actividades parroquiales, el párroco informó que este Miércoles de Ceniza se celebrarán misas a las 15, 20 y 21 horas. Además, durante toda la Cuaresma, cada viernes —día especialmente penitencial— luego de la misa de las 20.30 se rezará el Vía Crucis, una oración que recorre el camino de Jesús hacia la cruz y culmina en la resurrección.
Finalmente, Valdivia invitó a la comunidad a vivir este tiempo con profundidad espiritual: “Queremos invitarlos a iniciar este camino de Cuaresma con fe y esperanza, preparando el corazón para la Pascua”.
