Cuatro vías son las que actualmente se están utilizando para la detección de casos de Covid-19. En dialogo con F.M. Viñas el Dr. Gerardo Gilí del directorio del Hospital Enfermeros Argentinos detalló cada una de ellas, al igual que el funcionamiento del nosocomio durante la pandemia.
“No estamos al límite todavía, pero se está empezando a complicar”, sostuvo en relación a la capacidad que posee el hospital para dar respuesta. Desde un principio de la pandemia, se coordinó con los dos sanatorios un esquema de trabajo para ampliar la capacidad de atención.
Actualmente en el hospital, las técnicas por PCR “son las más sensibles y especifico que conocemos para el virus y lo que nos marca la tendencia y realidad de la situación”.
Además, se ha sumado un kit de reactivos de respuesta rápida de antígenos “es lo más comparativo que tenemos a la técnica de PCR por lo menos en cuanto a los positivos. Es una técnica altamente específica para el virus, cuando da positivo, es positivo, no como en el caso de los anticuerpos que hay falsos positivos”, explicó el doctor.
La contraparte de este método es que al ser “menos sensible, cuando da negativo no nos permite descartar del todo coronavirus”, por ejemplo, en pacientes con baja carga viral, “cuando es negativo, reforzamos con un hisopado”. Este tipo de test utilizan los centros privados.
Esta semana se comenzarán a hacer hisopados en Bowen, lo que descomprimirá la atención en el hospital.
Otro de los métodos es el de “Análisis Clínico”, se realiza cuando el paciente presenta síntomas evidentes. “Al paciente se le hace una tomografía y las de Covid son típicas. El médico tiene una tomografía y una clínica y ya se empieza a tratar como Covid”. En los informes luego aparece diferenciada como “sintomatología clínica”.
En cuanto al seguimiento de los pacientes Gili señaló que “hay un equipo médico importante, pero por la gran cantidad de casos que tenemos, empieza a hacer que tengamos algunos desencuentros entre el médico y el paciente, o malentendidos en alguna ocasión”.
Actualmente los hisopados tienen un promedio de demora de 72 horas. Sin embargo, hay un sistema en el cual “desde el laboratorio de San Rafael nos piden que indiquemos las distintas urgencias. Un paciente que está internado con sintomatología o personal de salud, se les da prioridad sobre gente ambulatoria o con menos síntomas”.
Sobre la necesidad de contar con un laboratorio en General Alvear lo indicó como algo positivo ya que “hoy tenemos este problema y no sabemos qué nos va a tomar el año que viene. Decir hacer una inversión y que ya quedé, obviamente que corresponde. Lo que sucede es que no es nada más que comprar una campana y un equipo, después hay que mantener un personal permanente”.
En materia de test y su cobertura por parte de las obras sociales, aseguró “por ahora no está nomenclado. Lo que se está manejando en el privado es por reintegro con la obra social y en algunos casos no lo están cubriendo todavía y deben abonarlo de forma particular”. El costo ronda entre $2.500 y $3.500.
En un llamado de conciencia a la población manifestó “la responsabilidad social es muy importante. Nosotros entendemos el cansancio que tiene la sociedad de tantos meses de estar encerrados. Lamentablemente hoy nos está llegando la ola y es el peor momento para largar la toalla y estar como si no nos pasara nada”.
