Palmira dio la sorpresa y le ganó 1 a 0 a Pacífico en el Gigante de Cemento.
No fue una buena tarde para el conjunto de Miguel Buxo. Los del este llegaron hasta el departamento y le coparon la mitad de la cancha al Lobo, que no le supo agarrar la vuelta al partido y terminó tropezando ante un conjunto que hasta el momento había ofrecido poco en el campeonato.
Desde el arranque del partido se pudo observar a la visita un poco más enchufada en el partido. A los 11´ Lucas Barrera remató desde afuera e hizo que se le mueva el poste al arquero Esteban Pelayes.
Siguiendo con la estampida visitante, Martín Preziosa avisó de cabeza a los 15 y sobre los 20, Ezequiel Pacheco lo tuvo de contragolpe.
El Lobo también tendría lo suyo en la tarde alvearense. Cerca de la media hora de juego, Miguel Rosón habilitó a Daniel Pinea, quien no pudo empujarla al fondo de la red. Carlos Alanis fue otro de los que avisó tras un tiro libre que ejecutó e hizo que la pelota diera en el travesaño tras desviarse en Preziosa.
En el complemento, el conjunto alvearense no hacia pie en la cancha y esto fue aprovechado por los hombres de Bermegui, que con el correr de los minutos, fueron poblando la mitad de la cancha y llegaron al único tanto del partido. Tras una linda jugada colectiva, Leandro Morales quedó mano a mano con el arquero local, a quien le rompió el arco para poner la apertura del marcador y desdibujar algunos rostros en la platea Albinegra. Al verse en desventaja, El Lobo fue hacia delante pero sin ideas claras.
Lo que despertó una luz de esperanza fue la expulsión de Preziosa a los 29, pero cuatro minutos después, Pinea también vio el acrílico rojo y dejó a los dos conjuntos en igualdad de condiciones.
Foto: Gentileza de Pablo Pérez
Juan Pablo Navío
