A Montecaseros le sienta bien General Alvear. En lo que va del torneo sumó los seis puntos en disputa en condición de visitante y encima, como yapa, ayer quedó a una unidad de quien hoy es el líder de la zona: Huracán (SR).

Mientras, el Croto no liga y lo padece en la tabla. Por momentos juega bien y genera chances, pero no las concreta y, en lo que va del torneo, nunca pudo ganar en condición de local. ¡Increíble!

Montecaseros lo ganó por ser un equipo práctico para resolver situaciones: juega cuando debe, mete si el partido lo pide y convierte cuando tiene sus chances. Ayer lo hizo tras los goles del Colo Sosa y Araujo, para dar vuelta un partido que arrancó perdiendo con ese tanto de Garay.

El primer tiempo tuvo poco vuelvo futbolístico y sobraron las imprecisiones. Ninguno pudo hacerse dueño del partido y las ocasiones frente a las vallas no estuvieron a la orden del día.

Sin embargo, en el complmento fue otro el cantar. Ambos salieron con otra determinación y fue el local quien puso primera. Sus volantes se pararon más adelante en el campo de juego y por las bandas había velocidad para romper. Así fue como Garay rompió el maleficio de convertir en condición de local luego de varios partidos y esta vez parecía un encuentro con un final distinto a los anteriores. Parecía.

Porque unos minutos después, Barreto aprovechó un tiro libre desde los doce pasos para igualar la historia (con susto porque Bielli tapó el remate inicial). Y como si fuera poco, un error de la última línea local le permitió a Araujo sentenciar la historia en favor del visitante. No hubo más por hacer.

Ni los cambios le dieron otro final a una historia está encaprichada en repetirse y amargar al Croto.

Tres puntos de oro cosechó Montecaseros en su visita a Alvear; sigue de racha, acortó distancias con el líder y a cada paso muestra el enorme poderío ofensivo que sumó en el mercado de pases.