La mujer está acusada de utilizar videos y fotos eróticas que tenía guardadas en su celular. Pedía $700.000. Ocurrió en San Rafael
De acuerdo a lo que investigó el programa Curiosos del Poder, de Televisión Andina, las modalidades de chantajes de este tipo pueden darse también bajo la forma de videos enviados por celular a cambio de transferencia por alguna modalidad de pago virtual.
Ese tipo de “servicios” incluyen desde el envío y recepción de fotos eróticas entre víctima y victimario, hasta “videollamadas” que quedarían registradas en los aparatos de los o las extorsionadores. Y esta podría ser una prenda de intercambio al momento del chantaje.
El caso fue descubierto cuando el profesional que denunció a esta mujer treintañera, percibió que las conversaciones habían girado bruscamente a exigencias económicas que nada tenían que ver con los encuentros sexuales consentidos que habían mantenido.
Le grabaron el chantaje
Fue por ello que decidió grabar una conversación en su auto, en la que la extorsión quedó evidenciada en párrafos como el siguiente:
B: Por eso te digo que hay videos, en realidad, hasta dentro de los lugares, (inentendible), lamentablemente hay todo… no hay ni… nada. Lo tienen ellos y yo tengo algunas cosas (inentendible), lugares (inentendible) sabían en los que íbamos a estar. (inentendible) no es gracioso… (inentendible) no te la creo para que veas que no es joda. Y se escucha claramente y por eso me hacían decir el nombre, cuando hablábamos, cuando la verdad que (inentendible). (Otro audio superpuesto, inentendible lo que dicen, se escuchan risas y las voces de una persona femenina y otra masculina).
A: ¡Fer lo qué estás haciendo!, me estás cagando la vida, Fer.
B: No tengo la mejor de la vida, no estoy y…
A: Pero yo que tengo que ver a ver si me he metido en eso, yo no tengo que ver. Vos no sabés lo que es la XX, (inentendible) en amor de Dios. Por eso, ¿querés destruirla?, destruíme a mí.
B: Mirá, lo que lo que están cobrándote a vos no es nada y es porque yo lo pedí, porque dije que no quería.
A: ¿Y qué me están cobrando? Encima me han puesto un precio, no tengo plata, ya te lo dije, como son las cosas. ¿Cómo es? Con vos ¿Qué te pensás? Soy un laburante, ni siquiera tengo plata. A ver, mi único bien… acá te vendo un auto. Vos me conocés. Me has visto crecer. Nada, tranqui, laburar, laburar. Querés pensar cualquiera…
A: … Quinientos lucas (inentendible).
B: Y era un poco más lo que me estaban pidiendo, del acuerdo que yo llegué, así que imaginate.
A: Y yo como sé a ver que yo que estoy pagando, vos me estás tomando el pelo vos, me estás haciendo la cama, vos lo has filmado y te estoy pagando y ¿A quién le vas a pagar? Y qué sé yo en mi vida, qué va a pasar, o sea estoy pendiente de qué?.
Subió la apuesta
Pero el caso empeoró al punto tal que las exigencias de F. fueron más descaradas, ya que llegó a asegurarle a su víctima “tengo esto y varios más”, en referencia a más videos sexuales con el hombre.
Tras informarle que trabajaba “con una organización que se dedicaba a esto”, pasó a exigirle “que le pagara $700.000”, según narró el denunciante en su declaración.
Ciertamente, la mujer ni siquiera tuvo un acto de gratitud al momento en que este profesional le recordó que le había conseguido trabajo en el estudio jurídico de un amigo. La extorsionadora siguió con su exigencia monetaria.
La sextorsionadora ya fue detenida, entregó las claves de su teléfono y se puso a disposición de la Justicia, y se espera que el caso termine en un juicio abreviado en el que la defensa, habida cuenta de la ausencia de antecedentes penales de la imputada y la penalidad ínfima que implica el delito previsto en el art. 169 del Código Penal (chantaje mediante amenazas de imputaciones contra el honor), solicitará una probation a cambio de acciones comunitarias.

