El ministro de Producción de Mendoza, Rodolfo Vargas Arizu, se refirió a la situación actual de la olivicultura en la provincia y aseguró que Mendoza debe recuperar protagonismo en esta actividad.

Durante su visita al sur mendocino, el funcionario explicó en diálogo con FM VIÑAS que el sector olivícola sufrió un fuerte impacto a raíz de la promoción industrial aplicada en otras provincias, situación que favoreció el crecimiento de regiones como San Juan, Catamarca y La Rioja: ‘Mendoza era número uno y ahora somos número cuatro’, expresó.

El aceite de oliva europeo compite con importantes subsidios otorgados por la Unión Europea, aunque  existe un panorama favorable a futuro para la actividad: ‘hay más consumo que producción y el futuro es bueno, pero hay que invertir mucho’, sostuvo.

Una plantación olivícola requiere alrededor de ocho años para alcanzar una producción económicamente rentable.

El ministro destacó también las condiciones naturales de Mendoza para el desarrollo de la olivicultura, especialmente por las características climáticas de la provincia: ‘el mejor lugar para la olivicultura es Mendoza, porque es una zona fría y eso mejora la calidad del aceite’, indicó.

Por otra parte, remarcó el potencial ganadero e hídrico del sur provincial, haciendo referencia en la producción bajo riego y el desarrollo de pasturas y maíz en General Alvear y San Rafael.

En relación con los pequeños productores, Vargas Arizu sostuvo que el acompañamiento estatal debe orientarse principalmente al financiamiento, asesoramiento y reconversión productiva, descartando la política de subsidios directos: ‘no es la forma de ayudar a nadie por subsidio, sino orientándolo y ayudándolo a reconvertirse cuando un cultivo no funciona’, afirmó.