Noelia Villafañe, referente de Monotributistas Asociados República Argentina (MARA), explicó cómo será el proceso de recategorización, qué parámetros tendrá en cuenta ARCA y brindó recomendaciones para evitar inconvenientes. Además, expresó su preocupación por la situación del monotributo social y por una eventual reforma tributaria.
A partir del 15 de julio y hasta el 5 de agosto se desarrollará un nuevo período de recategorización del monotributo, trámite que deberán realizar los contribuyentes cuya situación haya cambiado durante los últimos 12 meses. En ese marco, la referente de Monotributistas Asociados República Argentina (MARA), Noelia Villafañe, brindó precisiones sobre el procedimiento y advirtió acerca de los errores más frecuentes que pueden derivar en recategorizaciones de oficio por parte de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA).
Villafañe explicó a Diario San Rafael y FM Vos 94.5 que el período a considerar para la recategorización comprende desde el 1 de julio de 2025 hasta el 30 de junio de 2026, por lo que resulta fundamental tener presente la fecha en que corresponde cada facturación.
«La recategorización se hará del 15 de julio al 5 de agosto. Se toma desde el 1 de julio del 2025 al 30 de junio del 2026», señaló.
La especialista aclaró que no alcanza con observar la fecha de emisión de una factura, sino que debe considerarse el período al que corresponde el servicio prestado.
«Si el servicio corresponde a junio, más allá de que lo factures en julio, agosto, septiembre u octubre, va a entrar para esta recategorización», explicó.
Según indicó, este tipo de situaciones suele generar inconvenientes cuando los contribuyentes reciben una recategorización automática sin comprender el motivo.
«Después luego aparecen las recategorizaciones de oficio y la gente no entiende qué pasó», afirmó.
Respecto del funcionamiento de ARCA, explicó que el organismo puede recategorizar automáticamente a un contribuyente cuando detecta que debería tributar en una categoría superior, aunque aclaró que no ocurre lo mismo cuando corresponde descender de categoría, trámite que debe realizar el propio monotributista.
Cruce de datos y parámetros de control
Además de la facturación, Villafañe recordó que el régimen contempla otros indicadores para determinar la categoría correspondiente.
«Los parámetros para la recategorización del monotributo no solo se basan en la facturación, sino en otros parámetros, consumo de energía eléctrica, pago de alquileres y metros de superficie», detalló.
En ese sentido, explicó que ARCA también analiza la relación entre los gastos y los ingresos declarados, por lo que pueden generarse observaciones cuando detecta inconsistencias.
Como ejemplo, relató el caso de una monotributista social que fue recategorizada de oficio luego de recibir transferencias de familiares destinadas a la compra de un vehículo usado. Según explicó, el dinero provenía de un préstamo bancario obtenido por el esposo de la contribuyente y de aportes de otros familiares, situación que fue debidamente documentada.
Pese a presentar toda la documentación respaldatoria, la recategorización fue confirmada, motivo por el cual MARA decidió intervenir en el caso.
Ante este tipo de situaciones, recomendó conservar toda la documentación que permita acreditar el origen de los fondos y presentar el correspondiente descargo dentro de los plazos establecidos.
«Lo que tiene que hacer la gente, cuando suceden esas recategorizaciones, es primero guardar toda la prueba documental», sostuvo.
Monotributo social y defensa del régimen
Durante la entrevista también se refirió a la situación del monotributo social. Recordó que en 2024 la organización impulsó distintas gestiones para evitar su eliminación y cuestionó el breve plazo otorgado posteriormente para el reempadronamiento obligatorio.
«Ninguna política pública puede difundirse e implementarse en menos de un mes», manifestó al recordar que el proceso se realizó entre el 3 y el 30 de septiembre de 2024.
Según explicó, esa situación provocó que muchos beneficiarios no alcanzaran a completar el trámite, lo que derivó en bajas y afectó especialmente el funcionamiento de algunas obras sociales que concentraban afiliados con enfermedades crónicas.
Finalmente, Villafañe señaló que la entidad continúa siguiendo de cerca los cambios que podrían producirse en el régimen.
«Ahora estamos justamente luchando por la reforma tributaria que pretende eliminar el monotributo. Es importante que la gente esté atenta, no preocuparse, pero sí accionar para alzar la voz y evitar esto», concluyó.
