El rol de los medios de comunicación sin lugar a dudas resulta trascendental en la actual coyuntura que atraviesa el proyecto Portezuelo del Viento, donde el ABC del periodismo debe ser informar y eso implica empapar de argumentos, en vez de basarse en reportes banales y llenos de desconcierto.
Tras las declaraciones del Presidente de la Nación Alberto Fernández en el marco de su visita a La Pampa, donde se notó «un marcado destrato para con Mendoza en este sentido«, los medios de comunicación de ambas provincias han cumplido con el deber de potenciar la información al respecto y tomar partida en detrimento a la defensa de cada postura. Lo llamativo ha sido la forma usada en algunos de los medios pampeanos donde el sentimiento provincialista se torna tendencioso a tal punto de despotricar contra nuestra provincia haciendo uso de calificativos poco favorables y, en algunos casos, obnubilan.
Un articulo de opinión publicado en uno de los medios más concurridos de la vecina provincia cataloga el accionar cuyano como «arrogante, supremacista» y hasta adjetivaron que poseemos una visión «caudillista» en la solución de conflictos de esta índole. Según ellos todo lo que nuestra provincia hace obedece al «modo mendocino» denigrando y cayendo en la bajeza de estereotipar al otro, agregando que «amenazamos en vez de argumentar» y creyéndonos «dueños excluyentes de los recursos naturales interprovinciales«. Otro de los portales informativos inscribe que «Mendoza no quiere negociar» y que nuestra provincia «quiere alzarse contra el gobierno nacional«.
Pero, algunos medios digitales respetando la deontología periodística se han limitado a dar sus fundamentos sin animo de caer en la infravalorada manera de convencer a las masas.
Sin dudas, las «tibias» declaraciones de algunos representantes del arco político mendocino han sido celebradas por otros medios de La Pampa, que lo toman como debilidad por parte de Mendoza o peor aun, que «estamos flojos de papeles» o que en la defensa de Portezuelo «no debemos ser tan mendocinistas» como se atrevieron a esgrimir algunos políticos alineados con el partido que gobierna por estos años el país.
«Irresponsables«, «irregulares» y culpando a Macri, Cornejo y Vidal como «responsables de la no concreción de Portezuelo» son otras de las tantas definiciones que acuñan en sus noticias.
Finalmente, algunos de sus representantes legislativos califican a Portezuelo como «un saco roto» y «una verdadera trampa» donde no vale la pena invertir, menos en el marco de la pandemia que el mundo atraviesa.
Con el paso de los días, acercándonos al 26 de junio, jornada en la que el COIRCO se reunirá para debatir el asunto «Portezuelo Sí o No«, las agresiones con seguridad se van a ir incrementando y conoceremos los mendocinos atributos que nos encuentran en la mirada seudo-sociológica que poseen tan desarrollada algunos periodistas anti-Mendoza.
