Las multas de tránsito pueden llegar a opacar unas vacaciones perfectas. Por este motivo, informaron cuáles son los calzados apropiados para manejar.

Según una normativa de la Ley de Seguridad Nacional Vial, el calzado adecuado para evitar las infracciones es todo aquel de tipo «cerrado que, siendo abiertos, sujeten la parte anatómica dorsal, plantal y lateral, con suela antideslizante que permita la sujeción a la goma de recubrimiento de los pedales«. La medida tiene el objetivo de reducir los accidentes de tránsito.

Mendoza es la única provincia en la que está prohibido manejar en ojotas y sandalias o crocs abiertas que no ajusten todo el pie. En el resto de las provincias no rige prohibición alguna con respecto al calzado de los conductores.

Como lo que no está prohibido está permitido, la mayoría de los calzados altos que utilizan frecuentemente las mujeres, con plataformas o con tacos aguja, están permitidos si cumplen con estos requisitos.

Según el artículo 19 del decreto 326, que complementa la ley 9024 de Seguridad Vial de Mendoza, los conductores “deberán hacer uso de calzado apropiado para el manejo y control total de los pedales de embrague, freno y acelerador del vehículo a su mando”.

Es decir, que ciertos tipos de calzados puede complicar el correcto desempeño de la persona que está al mando del vehículo. Para ello, en el mismo decreto se especifica que características debe tener el calzado adecuado.

¿Están permitidas las Crocs?

Sí, en todas las provincias está permitido manejar en Crocs con la tirita hacia adelante o hacia atrás; es decir, ajustando o no ajustando todo el pie. Excepto en Mendoza, donde por ley los conductores solo pueden circular con este calzado si la tirita se coloca detrás de los talones.

¿Y las sandalias?

Igual que las Crocs, las sandalias de cualquier tipo están permitidas para la conducción en todas las provincias. Excepto en Mendoza, donde por ley solo se puede manejar con aquellas que tengan algún tipo de sujeción por detrás de los talones para ajustar todo el pie.

Los peligros de un calzado inadecuado al volante

A la hora de conducir, en lo posible el calzado tiene que ser cerrado y estar bien sujeto a los pies, sin hacer «juego». Esto permitirá acelerar y frenar con mayor precisión y rapidez.

Cualquier tipo de calzado abierto, como una ojota o una sandalia, hará que el conductor pierda el contacto ideal con los pedales. Así, podría realizar una presión extra con el pie y eso generaría maniobras bruscas, por ende peligrosas.

Las ojotas, además, suponen un riesgo extra: al no estar sujetas a la parte trasera del pie, pueden llegar a provocar un enredo o una traba.

A su vez, los especialistas recomiendan no manejar descalzos, ya que los pies no tienen buena adherencia a los pedales. Si no tienen un buen agarre, la pisada podría ser problemática. Sin calzado, la sensibilidad es otra.

¿Y el mate?

Otra curiosa infracción tiene que ver con una costumbre muy implantada en las rutas argentinas: tomar mate al volante. Aunque gran parte de la población lo desconozca, esta acción está multada por ley, ya que especifica que se debe tener el volante «agarrado con las dos manos«.

•Fernando Burett (F.M. Viñas).