En el marco de una importante iniciativa solidaria, esre sábado se desarrolló en el SUM del CECSAGAL un taller sobre la Elaboración y Uso de Cascos Fríos para Quimioterapia, dirigido a profesionales de la salud, voluntarios y público en general. La actividad busca concientizar sobre una técnica que ayuda a prevenir la caída del cabello en pacientes oncológicos.

En diálogo con FM VIÑAS, la profesora Silvia Vega brindó detalles sobre esta alternativa que, aunque casera, ha demostrado ser de gran utilidad para quienes transitan tratamientos de quimioterapia. “Los cascos fríos se arman con geles utilizados en salud. No son los geles comunes de uso doméstico, sino unos específicos, más costosos, que se congelan y se ubican en diferentes zonas de la cabeza del paciente”, explicó.

Estos cascos deben colocarse 30 minutos antes del inicio de la sesión de quimioterapia, permanecer durante el tratamiento y continuar su uso una vez finalizado. “El frío, que debe estar cerca de los -20°C, impide o retarda la circulación sanguínea en el cuero cabelludo, lo que evita que la droga llegue al folículo capilar y provoque la caída del cabello”, detalló Vega. La efectividad alcanza entre un 60% y un 80% de retención capilar, según los casos.

Una de las particularidades de esta propuesta es su carácter solidario y comunitario. “El objetivo es colaborar con el Servicio de Oncología del nosocomio local, armar estos cascos y ponerlos a disposición de los pacientes”, expresó la profesora. Para ello, se convoca a voluntarios que deseen sumarse, ya sea ayudando en la confección de los cascos, colaborando con la higiene de los mismos o asistiendo a pacientes durante el tratamiento.

El taller fue dictado por mujeres que han sido pacientes oncológicas y que han usado los cascos fríos en su propio proceso. “Una de ellas perdió muy poco cabello y otra prácticamente nada. Ellas saben en carne propia lo que significa mirarse al espejo y no reconocerse por la caída del pelo. Hoy vienen a compartir su experiencia para ayudar a otros”, señaló Vega con emoción.

La actividad también cuenta con el respaldo de diversas instituciones de salud y organizaciones comunitarias, que han ofrecido su apoyo en la compra de materiales y provisión de equipamiento, como freezers, necesarios para conservar los cascos a la temperatura adecuada.

La convocatoria sigue abierta a todas las personas interesadas en brindar su tiempo y energía a quienes más lo necesitan.