Desde el Conicet y la UNCuyo recomiendan un horario de invierno para aprovechar mejor la luz del sol en la provincia.

Esto beneficiaria a los mendocinos ya que se reducirían los niveles de estrés y cansancio en la población debido a que los mendocinos se levantarían en la mañana con la luz del día, por lo que la luz diurna es la que regula los estados de vigilia. Estos motivos y más han sido resultado de investigaciones científicas y trabajos interdisciplinarios vertidos desde ciencias como la astronomía, la meteorología y la medicina.

La última vez que se hizo en nuestra provincia fue en mayo de 2004. Desde ese año el cambio de hora no se repitió.

Por eso, las voces de los expertos esperan ser escuchadas y de hecho, la semana pasada Beatríz García, doctora en astronomía e investigadora del Conicet, mantuvo una reunión con el actual secretario de Ambiente y Ordenamiento Territorial, Humberto Mingorance con el objetivo de plantearle lo que los académicos entienden es una urgencia sanitaria y ambiental para la provincia.

El Gobierno local buscará acompañar al sector científico para promover el cambio de hora a nivel nacional, aunque afirmaron que es necesario estudiar la iniciativa con la Nación debido a que de modificarse el huso horario, la medida debería aplicarse a lo largo y ancho de todo el país.