El próximo 15 de septiembre debería comenzar la temporada para realizar las tareas correspondientes, sin embargo hay un reclamo de tipo salarial que estaría haciendo peligrar el inicio de la temporada. Además, los 4 aviones están siendo revisados.
Ante esta situación la Concejal del Frente de Todos Hebe Katzer, presento un proyecto solicitándole al Director de Contingencias, que informe el estado de los aviones y se le busque una solución al conflicto.
Katzer añadió que tampoco se pueden comenzar con los entrenamientos al no haberse hecho las revisiones anuales en los 4 aviones. “Es lamentable que el sector productivo que afectado por las tormentas, tenga otro problema más”.
¿Cuál es el conflicto?
Desde el 2017 el personal dejó de facturarle al Estado y pasó a formar parte de una empresa mixta, AEMSA. Si bien esto les permitió estar en relación de dependencia, hoy los 30 trabajadores exigen el pago de sus haberes desde junio en adelante, sumado el aguinaldo. La campaña dura seis meses y se suele extender entre el 1 de octubre y el 31 de marzo, aunque a veces se adelanta debido a las contingencias climáticas. El presupuesto para la campaña 2020-2021 es de unos 300 millones de pesos.
«Se nos adeuda el 50% del sueldo de junio, todo julio y agosto, además no hemos percibido el aguinaldo” sostienen los pilotos.
Frente a este panorama y teniendo en cuenta que la temporada está muy próxima a comenzar, los trabajadores manifestaron que «hoy no están dadas las condiciones para empezar a volar. Las aeronaves están en piso, muchas sin el mantenimiento pertinente porque los repuestos no llegaron a tiempo por la pandemia», comentó Oscar Charparin, delegado gremial de Asociación de Pilotos de Líneas Aéreas (APLA).
Además, el dirigente gremial explicó que «necesitamos un riguroso y especial entrenamiento que hoy no se está haciendo y que ya es tarde para iniciarlo. Sin eso nuestras vidas corren riesgo porque nosotros nos metemos en núcleos tormentosos muy severos», expresó.
En qué estado se encuentran las aeronaves
Los aviones tienen más de 40 años de antigüedad por lo que cuando culmina la campaña son sometidos a inspecciones especiales debido al trabajo que realizan, indicó el delegado. Entre otras cosas, se revisa «si no tienen fisuras o se realizan ensayos no destructivos», aclaró.
«Este año, motivado por la pandemia, se bajaron dos aviones y se dejaron dos en funcionamiento. Con ellos se hicieron vuelos para traer insumos o llevar pacientes a otros hospitales, como el Garrahan, o repatriaciones de pacientes que están en otras provincias», detalló.
El piloto aseguró que, desde que AEMSA se hizo cargo, el objetivo central era utilizar las naves para algo más que la lucha antigranizo.
«La idea era que los aviones sirvieran para otras actividades como, por ejemplo, los vuelos del Iscamen que en la actualidad realizan privados», narró Charparín.
