Real del Padre aún no se recupera del brutal embate de la naturaleza. La tormenta del pasado lunes dejó a su paso un rastro de destrucción, con especial énfasis en las fincas de la zona. El granizo, del tamaño de pelotas de golf, arrasó con cultivos y estructuras dejando a muchos productores al borde de la nada misma.

Si bien aún no se ha realizado un relevamiento completo de los daños, testimonios de los afectados hablan de pérdidas totales en algunas propiedades. El vendaval, que acompañó a la intensa lluvia, completó el cuadro de devastación con voladuras de techos, caída de árboles y postes de luz.

«Hace muchos años que no se vivía una situación así en Real del Padre y Jaime Prats. Creo para todas esas zonas esta tormenta será un antes y un después. Estamos hablando de uno de los lugares rurales más productivos de San Rafael, no solamente por las bondades de su tierra, sino por la capacidad de producir que tiene la gente de ambos distritos. Lamentablemente, va a haber fincas que no se van a poder recuperar. No es la cosecha solamente lo que se pierde, sino que también hay que tener en cuenta el daño a la planta. Sin ser negativo, me animo a decir que en muchos casos se va a tener que volver a plantar. Eso implica inversiones muy grandes que muchos productores no pueden afrontar», Marcelo Serrano, presidente de la Sociedad Rural de San Rafael.

«Si no tienen una ayuda realmente importante van a desaparecer. Muchas fincas tienen a sus trabajadores en blanco, sin dudas que lo van a tener que asistir para poder pagar los sueldos. En lo que respecta a los productores más pequeños, se debe pensar en brindarles algún tipo de asistencia mensual o subsidio. La situación que vive hoy ese pueblo es muy especial. Ha sido un desastre», graficó.

Luego, puso en consideración y evaluó el nivel de incidencia que tiene hasta el momento el sistema de mitigación de granizo con aviones. «Hay que partir de la base de que la lucha antigranizo nunca ha sido efectiva al 100 %. Siempre se habló de un 50 % de reducción o mitigación. Es decir que de dos tormentas una te va a lastimar. No obstante, la fuerza del vendaval ha volado hasta las telas antigranizo que tenían algunas fincas. Eso significa que estuvimos ante un evento climático sin precedentes. No sabemos si fue un tornado o un huracán. La contracara de la lucha antigranizo es la tela. Bueno, en este caso por la fuerza del temporal ambos sistemas han fallado. El viento ha arrancado estructuras completas. Si agarra un avión lo estrella contra el piso», aseguró Serrano.