Ariel Gramajo se muestra confiado en poder sacar un buen resultado en la final de ida ante Pacífico en el marco del torneo local.
Luego de un arranque complicado, Bowen comenzó a engranar piezas prácticamente a mitad de campeonato. Con un plantel compuesto por mayoría de juveniles, los dirigidos por Omar Freire se despertaron justo a tiempo.
El talentoso volante que tiene El Naranja, Ariel Gramajo, analizó el compromiso de vuelta ante Andes: “En nuestra cancha sabíamos que teníamos hacernos fuertes. Lo único que teníamos que hacer era ganar y los chicos lo entendieron y gracias a Dios se pudo ganar el partido y en los penales sabemos que es una lotería”.
Con toda una vida dentro de la institución, la palabra del mediocampista está más que autorizada al momento de hablar del camino que recorrió el equipo hasta llegar hasta estas instancias:” El envión anímico lo tuvimos cuando los chicos le ganaron a Mataderos, ahí creo que subió el ánimo. También fue fundamental el partido que le ganamos a Pacífico de visitante, ahí entendimos que podíamos entrar al torneo de los cuatro y nos prendimos arriba”.
El domingo desde las 16 en el Gigante de Cemento será la hora de la verdad. “Va a ser un partido complicadísimo y más sabiendo que van a bajar jugadores. Andes hizo lo mismo pero creo que juegue quien juegue nosotros tenemos que hacer nuestro juego, cada uno sabe lo que tiene que hacer. Ellos en su cancha juegan muy bien, utilizan mucho los costados, tenemos que estar atentos por afuera y no perder las marcas”, finalizó.
Juan Pablo Navío
