La orden de los agustinos tiene en Mendoza una parroquia en el barrio Bombal, que vivió con sorpresa y alegría la asunción de un hermano como líder de la Iglesia Católica en el mundo.
León XIV es el flamante papa que conducirá los destinos de la Iglesia Católica por los próximos años. Pero en otro momento, Robert Prevost fue un cura ordenado en la orden de los agustinos y viajó por Sudamérica. En ese plan, llegó hasta el corazón del barrio Bombal de la Ciudad de Mendoza, porque allí se encuentra la parroquia San Agustín.
El actual párroco del templo ubicado en 9 de Julio e Irigoyen es Julio Ríos, quien conoce al flamante pontífice por su trabajo más humilde.
“Hemos tenido la suerte de poder compartir con él cuando era superior general de la Orden de San Agustín. Con un grupo de compañeros estábamos en la formación inicial, haciendo nuestra filosofía y estudiando teología, en preparación a recibir primero los votos religiosos y luego la ordenación sacerdotal“, relató Ríos.
El cura agustino aseguró que Prevost “nos visitaba regularmente y era una ocasión de mucha alegría para nosotros“. Ríos detalló que con el cura norteamericano “compartimos ratos de formación, de diálogo, de comidas” y lo llamó “hermano. Compartimos una comunidad, vivimos de dos a o tres, compartimos el trabajo en la parroquia o en el colegio donde nos toque“.
Luego describió la sencillez del ahora ex cardenal que, aunque nació en Chicago, Estados Unidos, también tiene nacionalidad peruana y estaba a cargo del obispado de la ciudad de Chiclayo.
“Es así como lo viste, que ahora lo presenciamos por televisión. Es sencillísimo, humilde, un hombre muy bueno y fue muy cercano a nosotros“, lo dibujó el religioso.
Pero ahora será León XIV el que estará al frente del mundo católico desde el Vaticano a sus 69 años. Y Ríos mostró su sorpresa por la elección que lo puso como sucesor del argentino Jorge Bergoglio, Francisco, fallecido hace poco menos de 15 días.
“La verdad que no deja de sorprendernos verlo en esta situación, pero al mismo tiempo es una alegría“, graficó.
Alberto Bochatey también es agustino y durante muchos años vivió en Mendoza al frente de esa misma parroquia en el barrio Bombal. Es amigo de León XIV y actualmente es el obispo de La Plata.
“Yo fui el culpable de que viniera a la Argentina“, aseguró Bochatey. Prevost llegó al país en marzo de 2013, cuando era Prior General, es decir, la máxima autoridad de la orden de San Agustín.
Bochatey detalló que “Francisco lo quería mucho, lo descubrió y le dio responsabilidades clave”. Y lo describió como “un líder espiritual, es un hombre de carne y hueso. Es honesto, sin dobleces, y un gran amigo“.
La amistad entre ambos se refleja en una anécdota reciente, cuando Bochatey lo mensajeó por teléfono días antes de que comenzara el cónclave. Y le dijo que estaba entre los principales candidatos. Pero además le hizo una sugerencia más que significativa: “Si salís Papa ponete de nombre Agustín y me contestó: ¡No digas macanas! Y ahora es el nuevo Papa”.
