Si durante el año a muchos chicos les cuesta sentarse a estudiar, durante el verano resulta casi una “misión imposible”. Tanto que las mesas examinadoras de febrero son siempre las menos aprovechadas por los alumnos del secundario.
Desde la Dirección General de Escuelas (DGE) explicaron que en esa instancia suelen presentarse los índices más altos de ausentismo y los menores porcentajes de aprobados, en comparación con diciembre, marzo (sólo para los que adeudan tres materias) y julio (para los que tienen dos previas).
De todas maneras, desde allí apuntan a revertir la tendencia avisando a los padres, para que incentiven a sus hijos a prepararse y asistir al período de apoyo obligatorio de cada escuela, del 18 al 22 de febrero. Los exámenes son los días 25, 26 y 27 de ese mes.
“Las mesas de febrero son las que menos porcentaje de presentismo y de aprobados tienen”, reconoció Emilio Moreno, director de Educación Secundaria de la DGE. Tomando datos históricos, estimó que en esa instancia se registran, en promedio, entre un 30% y un 35% de aprobados en por lo menos una materia, cuando en las mesas de marzo se llega al 80%. “Estas últimas son sólo para aquellos que deben tres espacios curriculares y les va bastante bien”, afirmó.
En cuanto a las de diciembre, Moreno señaló que son bien aprovechadas porque los chicos ya vienen cursando y tienen el apoyo de los profesores. Mientras que en de julio, remarcó, cada vez obtienen mejores resultados. Para el funcionario, lo que sucede con las mesas de febrero tiene que ver con la época del año: “Juegan el calor, las vacaciones y el volver a la escuela. Una vez que inicia el ciclo lectivo, se retoma el ritmo”, explicó. Por otra parte, remarcó que el que se prepara con tiempo, estudia y va a la orientación, generalmente aprueba. “Desaprueba el que no fue por algún motivo al apoyo y se presenta a la mesa”.
Mantener el hábito
Con vasta experiencia en colegios secundarios, la psicopedagoga y psicóloga Nancy Caballero aseguró que desde hace años observa que muchos alumnos desperdician las mesas de febrero. “Desde los psicológico es difícil de entender. Creo que la causa es sobre todo la pérdida de training”, manifestó. Por esta razón hizo hincapié en que el hábito de estudio sea continuo y recomendó que los chicos tengan su período de vacaciones, pero que cuando retomen se pongan un horario de estudio fijo controlado por los papás.
“No hace falta levantarse a las 8 de la mañana, pero sí estudiar todos los días”, remarcó. Otro factor que ha notado entre los chicos es el subestimar la dificultad de la materia. “Es una percepción normal en la adolescencia. Pero tienen que preguntarse que si era tan fácil, ¿por qué no la sacaron en todo un año?”, analizó.
La más reprobada
Tal como informó la DGE en este período de exámenes, la materia que más tienen que rendir los estudiantes es Matemáticas, seguida de Lengua y Lengua extranjera, que son las tres que se repiten en todos los años de la secundaria.
“Matemática es históricamente la que más se rinde, por eso a partir de este año vamos a implementar capacitaciones para todos los docentes de la provincia, para ver si podemos quebrar esta tendencia”, adelantó Moreno. Para él, hay que modificar la práctica en el aula y hacerla más dinámica. Al respecto, Caballero remarcó que para aprobar matemática se necesita rigor y concentración que no siempre logran los chicos.
“Además es una materia espiralada, para aprender la segunda unidad, hay que comprender la primera, y así”, detalló. Por esa razón, contó que muchos chicos a los que les va mal en el primer período de clases dan la materia por perdida.
Fuente: Los Andes/ Edición: F.B.
