Primero, alumno. Luego, profesor. Y, más tarde, director. ¡Cuántos años vividos aquí en la EA! Hoy, das lugar a tu jubilación y, por eso, queremos regalarte el más afectuoso de nuestros saludos.

Querido, Marcelo, toda la ℎ agradece el compromiso y la dedicación puesta en cada una de tus tareas; el respeto y el cariño hacia los alumnos y el personal; la pasión y el profundo sentir por esta tu escuela…

Por ello y mucho más, ¡! ❤️

De más está decir que vamos a extrañarte en el quehacer diario. Y, por supuesto, te deseamos de corazón que verdaderamente disfrutes de esta nueva etapa, rodeado de tus seres queridos y aprovechando el tiempo para concretar todos esos sueños pendientes.

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