El Centro de Salud Mental Infanto-Juvenil continúa desarrollando un proyecto de huerta terapéutica junto al programa “La Huerta en Tu Escuela”, impulsado desde la Asesoría de Gestión Ambiental, con el objetivo de promover hábitos saludables y acompañar los procesos terapéuticos de niños y niñas que asisten a la institución.
Desde el área explicaron que la iniciativa comenzó el año pasado y se extendió no solo a establecimientos educativos, sino también a merenderos, hogares de adultos mayores y distintos espacios comunitarios: ‘trabajar la tierra no solamente sirve para producir alimentos sanos, sino también para generar calma interna y conectar con la naturaleza’, señaló Denis Rabanal desde Gestión Ambiental remarcando que este tipo de actividades resultan fundamentales para personas que atraviesan problemáticas vinculadas a la salud mental.
El acompañamiento incluye capacitaciones sobre armado y mantenimiento de huertas, producción de alimentos y compostaje, mientras que luego las profesionales del centro trabajan específicamente con los niños y adolescentes que asisten al lugar.
Por su parte, Nadia González nutricionista y Brunella Lagui psicóloga, integrantes del equipo profesional, explicaron que la huerta se transformó en un objetivo terapéutico desde septiembre del año pasado y actualmente también forma parte de un nuevo proyecto denominado «Alimentación en entornos saludables» desarrollado junto a jardines maternales municipales.
La propuesta busca que los niños conozcan de dónde provienen los alimentos, aprendan sobre alimentación saludable y participen activamente del cuidado y producción de verduras y hortalizas: ‘las cosechas luego son utilizadas para realizar recetas que los chicos pueden compartir en sus hogares, favoreciendo así una mejor aceptación de distintos alimentos y promoviendo hábitos alimenticios más saludables’, agregaron las profesionales.
Desde el equipo psicológico resaltaron también los beneficios emocionales y terapéuticos de la actividad: ‘el contacto con la tierra funciona como un tranquilizante natural, los chicos conectan con el aquí y ahora y logran dejar de lado por un momento las preocupaciones cotidianas’, destacaron.
