En el marco del día nacional del vino, el enólogo Jorge Rubio analizó la situación de la industria del vino a nivel regional y nacional, y la importancia de los consumidores exigentes para la innovación con nuevos productos.
En diálogo con FM Viñas, Jorge Rubio destacó: «Desde el año 2013 se declaró el día del vino como una bebida nacional y fue un paso importante para nuestra industria, y también para todo lo que conlleva esta bebida milenaria y también de mucha tradición en nuestro país». Además, sobre el trabajo de las bodegas para resaltar en el mercado, agregó: «El vino tiene un público insatisfecho porque siempre está preguntando qué más tenemos, qué vamos a hacer, y nos obliga a producir nuevas cosas».
En ese sentido, apuntó a la complejidad de mantener las ganancias elevando la calidad del producto. «Uno tarda en tener éxito, en el sentido de tener una venta que te permita sostener las nuevas líneas, como nos pasó con el Coñac, que después de mucho tiempo para nosotros recién este año hemos equilibrado la curva para decir que es un producto que se autoabastece», detalló Rubio.
Además, explicó el motivo de este crecimiento que tarda en dar beneficios: «En la mayoría de los casos en las bodegas uno observa que lo que mantiene esto son las líneas populares. Desde ahí se intenta mostrar más calidad, pero en la medida que te vas para arriba hay menos gente». Y en ese proceso, también afirmó: «Después hay que ver si la calidad está acorde con el precio, y en eso juega la presentación y el nombre, además del contenido de la botella».
Y al referirse a las líneas innovadoras, también anunció la presentación de nueva línea de varietales: «Se llama A Contramano, y tiene cinco varietales: un Naranjo hecho de Moscatel Rosado; un Pedro Giménez, para el que se una variedad de muchos años de origen español; Cabernet; Malbec; y un Tannat, que se ha adaptado muy bien en Uruguay y que nuestro país tiene excelentes características».
