El estudio busca vincular las características del ambiente con el perfil del vino elaborado en parcelas específicas. Apunta a fortalecer el valor agregado de los vinos del sur mendocino.

En un esfuerzo conjunto, el INTA y la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria de la Universidad Nacional de Cuyo presentaron un proyecto titulado “Caracterización de Microterroirs en el Oasis Sur”, cuyo objetivo principal es relacionar las condiciones del suelo, el clima y el manejo del cultivo con las características del vino elaborado en cada parcela.

La Ing. Cecilia Pica, del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), explicó que el trabajo se realiza de manera parcelaria, directamente en viñedos y bodegas del sur provincial. “Lo que buscamos es generar información fehaciente del ambiente en el que se produce el vino. Esa información luego puede ser utilizada con fines comerciales por las bodegas para mostrar a sus consumidores el valor del entorno donde se originó el vino: qué tipo de suelo tiene, qué manejo agronómico recibió, cuál es el ambiente que rodea al viñedo”, explicó.

El proyecto contempla no solo aspectos físicos y agronómicos, sino también microbiológicos y enológicos. En ese sentido, el Ing. Gustavo Vega, de la Facultad de Ciencias Aplicadas a la Industria, destacó el uso de una levadura autóctona seleccionada años atrás por investigadores del CONICET y la misma facultad, la cual se está evaluando específicamente en combinación con los distintos microambientes. “Esto le da un plus al estudio, un valor agregado real al vino. No se trata de buscar el mejor vino, sino entender y evidenciar científicamente las diferencias que el terroir genera entre un vino y otro”, indicó.

Vega subrayó también la importancia de este enfoque integral: “No se trata solo del suelo, también influyen el clima, el cultivo, el manejo agronómico y la elaboración. Es un combo completo. Para llevarlo adelante se necesita un trabajo interinstitucional: ni la facultad sola, ni el INTA solo, ni los productores por separado pueden hacerlo; es clave el trabajo en equipo”.

Se espera que en los próximos meses —posiblemente entre septiembre y octubre— se realice una degustación técnica de los vinos elaborados en esta primera etapa, en la que se podrán identificar y comparar las diferencias sensoriales generadas por los distintos microterroirs.

Este avance representa una valiosa herramienta para potenciar la identidad y la diferenciación de los vinos del Oasis Sur, brindando a los productores locales una herramienta concreta para comunicar el origen y la calidad de sus productos a consumidores cada vez más interesados en la trazabilidad y autenticidad del vino que consumen.