En la Finca Modelo de la Bodega Faraón se dio inicio a una nueva etapa de producción agrícola con cultivos invernales, marcando un hito en la diversificación y tecnificación del agro en el sur mendocino.

El proyecto, impulsado por la Municipalidad de General Alvear, en conjunto con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), busca demostrar que es posible generar alternativas productivas durante épocas tradicionalmente bajas en actividad.

El Ing. Hugo Molina, secretario de Desarrollo y  Promoción Departamental, destacó el espíritu innovador del proyecto:  “Con el mismo espíritu con que nació la Finca Modelo Faraón, de trabajar con todas las técnicas posibles para mejorar los cultivos, hoy estamos en una nueva etapa. Tras los cultivos estivales de tomate, melón y berenjena, ahora apostamos por cultivos invernales, mostrando que con este modelo se puede producir más de una vez al año, incluso en épocas de baja producció”.

En lo técnico, el Ing. Leandro Silvestre, técnico de la Secretaría de Desarrollo, explicó que actualmente se están sembrando variedades de cebolla de ciclo corto (blancas, amarillas y coloradas), así como espinaca, gracias al aporte de las semilleras Numhems y Garde Giusti Chuchuy S.A.

“El objetivo es mostrar al sector productivo que, con un modelo tecnificado en horticultura, se pueden generar alternativas en épocas no tradicionales. Las semillas incluyen tanto variedades comerciales como experimentales. Queremos evaluar rendimiento, manejo y costos, especialmente con una máquina sencilla de siembra directa, que podría reducir uno de los gastos más importantes: el trasplante”, explicó Silvestre.

Además, destacó que la finca ha captado el interés de las semilleras por su equipamiento y tecnología, convirtiéndose en un campo de pruebas para cultivos no habituales en la zona. Muchas de las variedades ensayadas están orientadas a la exportación, lo que abre nuevas posibilidades para pequeños productores locales.

“Hay potencial para desarrollar un modelo de integración con pequeños productores y un galpón de empaque que permita sumar un producto exportable como la cebolla, que hoy no lo es en esta región”, concluyó.

La experiencia en la Finca Modelo Faraón representa un paso significativo hacia una horticultura más diversa, sostenible y con potencial comercial para el sur mendocino.