Los gobernadores de Mendoza, Alfredo Cornejo (UCR); de Buenos Aires, María Eugenia Vidal (PRO); de Río Negro, Alberto Weretilneck (ex Frente Renovador) y Neuquén, Omar Gutiérrez (MPN) rubricaron en un acta una autorización política conjunta para avanzar en la construcción de la presa Portezuelo del Viento sobre el Río Grande en Malargüe.

El texto del documento fue rechazado por el mandatario pampeano, Carlos Verna (PJ), que se retiró ofuscado de la reunión del Coirco (Comité Interjurisdiccional del Río Colorado) con un portazo, previo reiterar que desconfía “de los mendocinos” porque “hace treinta años nos robaron un río”.

El proceso continuará con una notificación del acta para Verna, quien tendrá treinta días para apelar ante Mauricio Macri.

El Presidente -a su vez- tendrá entre 30 y 45 días para expedirse sobre el tema. Es decir que este proceso puede quedar concluido en dos meses y medio y todo hace prever que la Casa Rosada se pronunciará a favor de la continuidad del proceso para la construcción de la presa, ya que en el propio presupuesto existen partidas para ello.

Además -según trascendió- entre el Gobierno nacional y el mendocino se evalúa cuál de los dos terminará llamando a licitación para la realización de la obra. Hoy puede hacerlo Mendoza, aunque se estima que finalmente lo termine haciendo la Nación.

El acta firmada por cuatro de los cinco gobernadores del Coirco permite al Gobierno mendocino licitar la obra, pero no adjudicarla antes de la entrega de los informes sobre impacto ambiental y de los planes de llenado de la presa y de manejo del agua.

Todos estos documentos están siendo elaborados por el Departamento General de Irrigación y se estima que hacia el mes de enero estarán concluidos.

El gobernador pampeano -que la semana pasada calificó de ‘burro’ a su par rionegrino- lleva adelante planteos judiciales contra Mendoza por impacto ambiental en la disputa por el Río Atuel y contra Mendoza, San Juan y San Luis por el Desaguadero.

Y también enfrenta denuncias judiciales de Río Negro y Buenos Aires por la apertura del Tapón de Alonso sobre el Río Salado, lo que ocasiona riesgo de salinización sobre el caudal del Río Colorado.

A La Pampa tampoco le fue bien con su propuesta de incorporar en el acta su iniciativa de formar ‘un comité de cuenca’ del río Desaguadero.

Pero el Coirco no es el ámbito adecuado para este planteo ya que San Juan y San Luis no forman parte del Comité. Ni Neuquén -que sí lo integra- tiene contacto con el Desaguadero.

Mendoza rechaza la formación de nuevos organismos supraprovinciales y evita hablar de ‘cuencas’. Prefiere hacer referencia a ‘sistemas hídricos’ y prioriza mantener el manejo de sus recursos hídricos, aunque en acuerdo con sus vecinos.

El Coirco se volvió a reunir después de cinco años. Además de los cinco gobernadores estuvieron el ministro del Interior, Rogelio Frigerio;  el subsecretario de Recursos Hídricos de la Nación,  Juan Pablo Bereciartúa, y el presidente del comité ejecutivo del organismo, Horacio Collado.

Las provincias estuvieron representadas por delegaciones numerosas.

Por Mendoza -además de Cornejo- estuvieron presentes los ministros Enrique Vaquié (Infraestructura) y Gobierno (Dalmiro Garay). También estuvo Mauricio Pinto, profesional de la Fiscalía de Estado mendocina.

Por La Pampa -además de Verna- estuvieron el secretario de Recursos Hídricos, Javier Schlegel; el representante ante el Coirco Juan Greco, el fiscal de Estado José Vanini y su procurador Hernán Pérez.