La sesión de ayer tuvo un desenlace esperado con sorpresa de último momento. Es que no fue uno, sino que fueron dos los diputados aliados que hicieron trastabillar la estrategia del gobernador Alfredo Cornejo, quien consiguió con lo justo su primera negociación salarial con los docentes, aunque con dudas hacia lo que se viene.

A la postura del legislador del Frente Renovador, Guillermo Pereyra, quien mostró sus diferencias con el radicalismo, se sumó sobre la hora el demócrata y también aliado al frente, Marcos Niven, quien el martes se reunió con Cornejo para exponer sus dudas y ayer sorprendió al decir que se abstendría de votar.

Sin embargo, a pesar del nuevo contratiempo por las dos bajas, los números le alcanzaron justo al oficialismo y logró, a través del desempate del presidente de la Cámara de Diputados, Néstor Parés, convertir en ley el decreto que oficializa el incremento salarial a los docentes y celadores.

La votación quedó 24 contra 23 votos, y así se convirtió en ley la última oferta que se presentó en paritaria, con el cuestionado ítem Aula incluido. En el SUTE adelantaron que van a recurrir a la vía judicial por este último punto.

Podría decirse que, de esta manera, Cornejo tuvo cerrada su primera negociación salarial del año y de su gestión, aunque “el ensayo” de sacarla por decreto mostró sus límites. Los por ahora eventuales díscolos en la cámara baja pusieron en duda el acompañamiento incondicional, hecho que limitó la posibilidad de que el Gobernador pueda resolver por esta vía las próximas negociaciones salariales.

El Frente Cambia Mendoza está compuesto por mayoría radical y aliados. En el Senado, al conglomerado radical se suma un representante de Libres del Sur, Ernesto Mancinelli, quien desde su monobloque acompaña. En Diputados, a las bancas del Frente Renovador y del PD, se agrega la del Pro (Pablo Priore), que ayer acompañó a Cornejo desde los fundamentos y el voto.