La firma atravesó uno de los años más importantes de su historia reciente, al cumplir 30 años de trayectoria, alcanzar un récord de producción y sumar cerca de 100 nuevos trabajadores, consolidándose como un actor clave dentro de las economías regionales.

El año fue muy importante para la empresa, no solo por el aniversario, sino porque tuvimos récords de producción y reconocimientos que para nosotros tienen un valor especial, sobre todo el de la Cámara, porque viene de los propios colegas’, destacó Germán Perón en diálogo con FM VIÑAS.

El crecimiento no fue solo productivo, sino también humano, la incorporación de casi un centenar de nuevos empleados transformó la dinámica interna de la compañía: ‘cuando vemos a la gente reunida en los brindis de fin de temporada, tomamos verdadera dimensión de lo que significa: no son números, son familias y una enorme responsabilidad’, expresó.

DE 8.000 A 32.000 TONELADAS: UN SALTO HISTÓRICO

El crecimiento de la empresa se refleja en cifras contundentes, en sus comienzos el récord de producción rondaba las 8.000 toneladas, con la incorporación de una segunda línea en 2015 el promedio subió a 20.000 toneladas, alcanzando picos de 25.000. Sin embargo, el último año marcó un hito: 32.000 toneladas procesadas, incluso en un mes menos de trabajo.

‘Eso demuestra que cuando hay orden, planificación y procesos claros, los resultados llegan’, señalaron desde la firma, reconociendo que el desempeño superó incluso las expectativas internas.

Pese a los buenos resultados, el escenario económico presenta fuertes desafíos. La empresa se vio afectada por el aumento de aranceles de Estados Unidos, su principal mercado de exportación en los últimos años: ‘un arancel del 22% nos deja fuera de competencia, hemos perdido un mercado clave’.

A esto se suma un contexto internacional marcado por conflictos bélicos, tensiones comerciales y una economía global en desaceleración.

Desde la empresa también alertaron sobre la delicada situación del sector frutícola: ‘muchas empresas este año no van a trabajar, hay firmas en venta que nadie compra y una rentabilidad muy golpeada’, advirtieron.

El consumo interno continúa deprimido y la sobreoferta presiona los precios, especialmente en productos que dependen en gran medida del mercado local.

Además, remarcaron las dificultades logísticas y de infraestructura, como el estado de las rutas nacionales y los altos costos de transporte interno: ‘hoy cuesta más llevar un camión de Mendoza a Buenos Aires que enviar mercadería desde Argentina a Japón. Es algo difícil de explicar’, graficaron.

Finalmente, Germán destaco la necesidad de políticas de Estado que acompañen a las economías regionales: ‘no se trata solo de dólares, sino del empleo y del movimiento económico que se genera en el interior del país, el esfuerzo tiene que tener sentido para las generaciones que vienen’.