El delegado del Colegio Farmacéutico de Mendoza en General Alvear, Omar Alonso, advirtió sobre la complicada situación que atraviesan las farmacias debido a la demora en los pagos por parte de obras sociales, lo que genera dificultades para mantener el stock de medicamentos.

En diálogo con FM VIÑAS, Alonso explicó que varias obras sociales se encuentran en cesación de pagos desde hace meses, lo que impacta directamente en la operatoria de las farmacias.

“Las farmacias tienen que pagar los medicamentos entre 15 y 21 días, pero las obras sociales están pagando por encima de los 90 días”, señaló. En ese sentido, indicó que esta situación provoca serias complicaciones para adquirir nuevos medicamentos y sostener el funcionamiento del sector.

El referente farmacéutico mencionó que las dos obras sociales más importantes para el sector, PAMI y OSEP, mantienen importantes deudas con las farmacias. Según detalló, en algunos casos los atrasos se arrastran desde septiembre y, en el caso de estas dos entidades, desde diciembre.

“Las farmacias entregan los medicamentos, pero el pago no llega. Entonces se vuelve imposible sostener el stock porque falta dinero para comprar nuevos productos”, explicó Alonso.

El farmacéutico remarcó que el principal perjudicado por esta situación es el afiliado. “El paciente empieza a recorrer varias farmacias para ver si consigue su medicamento. A veces no podemos tener todos los medicamentos para cumplir con una receta y eso termina afectando al afiliado, especialmente a los adultos mayores”, afirmó.

Además, señaló que las farmacias deben afrontar gastos mensuales como salarios, alquileres y servicios, mientras esperan pagos que se demoran meses. “Nosotros tenemos que pagar todo mes a mes, pero no podemos esperar 90 días para cobrar”, agregó.

Pese al complejo escenario, Alonso indicó que por el momento las farmacias continuarán brindando atención a afiliados de PAMI y OSEP, intentando resolver la falta de medicamentos mediante sustituciones por otras marcas con el mismo principio activo.

“Tratamos de ir solucionando caso por caso para que el paciente no se quede sin tratamiento, pero son parches. Si no hay pagos, llega un momento en que no se puede comprar más medicamentos”, concluyó.