Con el alma expuesta en cada palabra, la escritora Julieta Gil invita a la comunidad a la presentación de su libro “En Tortuga y Patineta”, que se llevará a cabo este viernes 27 de junio a las 20:30 horas en Casa Salonia. No se trata solo una publicación literaria, este libro representa un viaje íntimo y profundo de sanación, escrito desde las entrañas del duelo más desgarrador: la pérdida de una hija.
“Este es un libro que me costó muchísimo tiempo y dolor. Lo empecé hace tres años, cuando mi hija partió, un 27 de junio. Escribirlo fue mi terapia, mi refugio, mi forma de buscar luz en la oscuridad más densa”, confesó Julieta, con una mezcla de temblor y fuerza en la voz, en diálogo con FM VIÑAS.
Editado por Omar Gaitán, de la Editorial Adulam, el libro no solo recoge poemas y pensamientos, sino también un proceso emocional y espiritual que ayudó a la autora a sanar, perdonar y reconstruirse. “Él leyó cada palabra y me ayudó a transformarme en una mejor persona. Mi deseo es que este libro también pueda ayudar a otros, especialmente a quienes hayan atravesado una pérdida similar”, expresó conmovida.
Julieta no oculta el dolor. En su proceso de sanación no promete fórmulas mágicas ni finales felices, pero en sus palabras sí ofrece algo valioso: su experiencia, su vulnerabilidad y su mensaje de esperanza. “No les voy a mentir. La muerte de un hijo no se supera. Pero se aprende a sobrellevar el dolor, y hay herramientas. Yo encontré las mías entre la fe, la escritura y la psicoterapia. Y hoy estoy de pie, con fuerza y ganas, y con la certeza de que mi testimonio puede ayudar a alguien más”, manifestó a corazón abierto en diálogo con FM VIÑAS.
El título del libro, “En Tortuga y Patineta”, nace de una frase cargada de ternura y recuerdos compartidos entre su hija y una tía muy querida: “Cuando se despedían, se decían ‘tía, te amo hasta la luna y de vuelta, en tortuga y patineta’. Ese amor, esa inocencia, están presentes en cada página”.
El libro ya tuvo una primera presentación en Buenos Aires, pero la autora vivirá este jueves un momento especial, compartiendo por primera vez en su tierra natal este proyecto que nació del dolor, pero florece con un propósito: evangelizar, acompañar y tender una mano a quienes aún buscan respuestas en medio de la ausencia.
“Invité personalmente a muchas mamás. Porque sé lo que duele, sé lo que pesa. Pero también sé que se puede encontrar luz. Si mi historia sirve para que alguien no elija la depresión o el abandono, entonces todo esto valió la pena”, concluyó Julieta.
La cita es abierta a todo público y será el cierre de las actividades propuestas por la comuna en el marco del Mes del Escritor.
