En el 2019 el número de accidentes en Mendoza con saldo fatal fue de 250. Este año el número de fallecidos fue de 118. En los dos años de restricciones por la pandemia el número fue más reducido aún.
El número de víctimas que perdieron la vida en accidentes de tránsito en Mendoza en los últimos años viene bajando en forma contundente. En cuatro años el número de fallecidos cayó a menos de la mitad. Al finalizar el 2019 hubo que lamentar la pérdida de 250 personas, mientras que este año el saldo arroja 118 fallecidos. El dato es muy alentador porque muestra que una combinación de diversos factores que se han puesto en práctica ha conseguido evitar las muertes en los accidentes de tráfico.
El descenso incluso se ha sostenido este año en comparación con los anteriores a la pandemia. Hay que excluir del análisis los dos años en los que hubo restricciones producto del coronavirus porque lógicamente hubo menos siniestros.
Según la información suministrada por el Ministerio de Seguridad el 2022 cerró con un total de 118 víctimas fatales en accidentes de tránsito en toda la provincia, lo cual implica sólo 7 muertes más respecto al año anterior.
Más allá de esa pequeña diferencia, el número sigue manteniéndose muy por debajo respecto a los niveles pre-pandemia y se sostiene la tendencia que se viene marcando en los últimos años.
- 2016 dejó un saldo de 275 víctimas fatales
- 2017 fueron 333
- 2018 marcó 262
- 2019 quedó con 250
Por la menor movilidad de personas debido al confinamiento por el coronavirus
- 2020 fueron 133
- 2021 fueron 111
Y al finalizar este año la cifra no aumentó significativamente
- 2022 fueron 118
El comisario Iván Bermúdez, subjefe de la Policía, aseguró que «las causas de los accidentes generalmente se atribuyen a fallas humanas como exceso de velocidad, no respeto de las prioridades en una intersección o la utilización de teléfonos celulares«.
Desde el gobierno provincial vienen sosteniendo que la campañas de prevención y de control han dados los resultados buscados. Por un lado en los últimos años se incrementaron las campañas de desalentar el alcohol al volante y además los controles y la imposición de multas también -consideran- que ayudó a bajar el número de siniestros.
