El objetivo es que se perciba como una lengua natural y originaria, que conforma un legado histórico inmaterial como parte de la identidad lingüística y la herencia cultural de las personas sordas, al tiempo que garantiza su participación e inclusión plena, como así también de las personas que, por cualquier motivo, elijan comunicarse en ese medio.
En la primera sesión del año, el Senado de la Nación aprobó y convirtió en Ley un proyecto que reconoce a la Lengua de Señas Argentina (LSA) como lenguaje natural y originario en todo el territorio nacional y destaca la importancia de su preservación y difusión, como parte del patrimonio lingüístico y cultural.
La iniciativa aprobada este jueves, explica quela LSA posee una estructura gramatical completa, compleja y distinta del castellano.
Pablo Reyes, celebró la aprobación; «es un paso importante que era necesario darlo. Cuando hablamos de inclusión y de un cambio de paradigma con una mirada social, vemos que en nuestro país cada vez hay más necesidad de abrir las puertas para que las personas con discapacidad puedan ser parte de la sociedad». Además, destacó la visión de los senadores, «es muy grato bueno que entiendan la necesidad y que se aprobara de forma unánime, lo mismo había sucedido el año pasado».
Una ley que incluye
La ley establece que serán organismos de legítima consulta sobre la LSA aquellas organizaciones constituidas íntegramente por personas sordas que las representen en todo el territorio de la República Argentina y que se encuentren oficialmente constituidas e inscritas con reconocimiento de los Estados nacional, provincial y municipal.
Además, si se sanciona en Diputados, faculta al Gobierno Nacional a fomentar el uso de la LSA de todas las personas que, por cualquier motivo, elijan comunicarse de dicha forma, con el objetivo de tener una accesibilidad efectiva y plena a la vida social; eliminar barreras comunicacionales y actitudinales, a fin de facilitar el acceso a la comunicación e información.
