La crisis económica en Argentina se profundiza, la inflación es incontrolable y los precios de los distintos productos se disparan.
En las últimas horas, desde la Unión Frutihortícola Argentina lanzaron un comunicado mediante el cual expresan la preocupación que reina en el sector. Desde la entidad aseguran que no solo han disminuido las ventas, sino que, en el último tiempo, se han paralizado, afectando también a la cadena de pagos.
«Las ventas han caído notablemente durante estos últimos 10 días. La cadena de pagos se cortó, no aceptan cheques y se comenzó a pedir dinero por adelantado a cambio de mercadería. Lamentablemente, en nuestro sector no se puede especular mucho porque los productos no se pueden guardar, pasan dos o tres días y se pudren. Esto no funciona del mismo modo en los rubros de la ropa o de los repuestos», explicó Omar Carrasco, representante en Mendoza de la Unión Frutihortícola Argentina.
Luego, describió los distintos factores que influyen sobre esta crisis que golpea al sector. «Hay mucha incertidumbre sobre lo que va a ocurrir de cara al futuro, todavía no se sabe qué tipo de decisiones va a tomar el candidato que asuma en diciembre. Estamos esperando qué es lo que va a suceder y cuánto valdrá verdaderamente el dólar. En la actualidad, los precios son inciertos y el horizonte es muy confuso, aunque los precios esta semana se mantuvieron relativamente estables», declaró Carrasco.
En esa misma línea, afirmó que los productos importados sufren altos incrementos constantemente. «Las mayores subas se registran en la banana ecuatoriana, el ananá y el kiwi. La caja de palta Hass buena sale 40 mil pesos para el mayorista, nadie puede gastar cinco o seis mil pesos en un kilo de palta. El consumidor debe tener conocimiento de lo que compra. Una caja de palta es el mismo monto que 25 jaulas de lechuga. La mercadería de producción local siempre es más barata», sostuvo el referente de la entidad en Mendoza dando claros ejemplos de lo que sucede con algunos productos.
«La mejor forma de cuidar el bolsillo es no comprar lo que está caro. No hay que darles el gusto a los grandes formadores de precios», manifestó dando un consejo a los oyentes y lectores.
Para terminar, contó de qué manera ante todas estas eventualidades se resiente la dinámica del sector. «Todo es una cadena, el que produce necesita bolsa o cajón vacío, pero nadie le vende esos insumos al productor como consecuencia de la especulación. Todo es muy complicado, en la cadena de pagos la mayoría se quiere cubrir. Muchos largan cheques a 30 o 40 días y el efectivo lo han cambiado por dólar ante la especulación que la moneda estadounidense suba», concluyó Omar Carrasco.
