El Rotary Club General Alvear anunció oficialmente que volvió a obtener su certificación internacional tras más de un año y medio de trabajo administrativo y de reorganización institucional. Así lo confirmó su presidenta, Hebe Katzer, en diálogo con FM VIÑAS, donde detalló el proceso y las acciones que se están llevando adelante.
Katzer explicó que la ONG estuvo dedicada durante todo el año a regularizar su personería jurídica y reactivar su funcionamiento pleno. “Ha sido un esfuerzo enorme, de papeles, idas y vueltas, pero desde el 4 de noviembre somos nuevamente un club certificado y avalado por Rotary Club Internacional”, celebró.
En este marco, General Alvear recibirá hoy la visita del gobernador del Distrito 4851, Leonardo Mangoldt, quien recorre las diez provincias bajo su jurisdicción. “La función del gobernador es buscar proyectos con impacto social en la comunidad para presentarlos ante la Fundación Rotary y gestionar subsidios o donaciones. Nuestro objetivo es impulsar iniciativas que realmente transformen la realidad local”, indicó.

Katzer junto a Mangoldt
Entre los proyectos que el club considera prioritarios se destacan la obra de agua potable para Carmensa y la construcción del Centro de Día de APID, institución que ya cuenta con un terreno propio y avanza en el cierre perimetral. “Son dos necesidades muy importantes para el departamento y buscamos colaborar desde nuestro lugar”, afirmó la presidenta.
Katzer también subrayó la importancia de que la comunidad se acerque, participe y proponga ideas: “Queremos sumar voluntades y trabajar junto a otras instituciones. Ya nos reunimos con AMAF, con la Cámara de Comercio y con distintas organizaciones, porque cuando se trabaja en conjunto las soluciones llegan más rápido. El Estado también es clave en este proceso”.
Como cierre del año, el club realizará este sábado un encuentro en Bodega Viñas de Alvear, donde participarán representantes de otros clubes rotarios e instituciones locales. Allí presentarán los proyectos en marcha, las metas para el próximo año y el balance del retorno a la actividad.
La presidenta destacó que la organización se ha adaptado para facilitar la participación: “Hemos hecho reuniones virtuales, cambiado horarios y buscamos que todos puedan colaborar. Rotary es un espacio para servir a la comunidad desde el lugar que cada uno pueda”.
Entre las acciones recientes, Katzer mencionó la donación de máquinas de coser al barrio El Caldén, destinadas al taller de marroquinería, que a su vez confeccionará cartucheras para ser entregadas a escuelas en febrero. “Es un ida y vuelta que fortalece a la comunidad y nos permite estar donde más nos necesitan”, concluyó.
