En dialogo con F.M. Viñas, Martín Hinojosa, presidente del Instituto Nacional de Vitivinicultura analizó las nuevas tendencias en cuanto al consumo de vino. Con baja graduación o incluso nula, otros formatos y un público joven que se acerca, ¿es el panorama que se viene?
Durante la cuarentena el consumo de vino tanto en el mercado interno como externo creció considerablemente, revirtiéndose una tendencia de cuatro años de caída permanente “para mí fue algo inesperado”, manifestó. Esto se atribuye a que “se ganaron nuevos momentos de consumo que se habían perdido, como fue el almorzar en casa, el comprar más barato en el negocio de cercanía y no en un restaurante”, reflejó.
“Los jóvenes se acercaron fuertemente al vino, reemplazándolo por bebidas que antes pedían en un bar”, agregó.
Sin embargo, ya hay algunas alertas sobre hasta qué punto se puede sostener esta curva creciente, teniendo en cuenta la crisis económica, “es difícil decir o pronosticar al respecto. El hecho de que los jóvenes se hayan acercado, da la posibilidad de que mucha gente siga en el vino” señaló.
“El gran desafío del sector es como hacer para mantener estos niveles de consumo, y en esto la industria tiene que tener una fuerte impronta comercial”, aseguró. Muchas de las nuevas tendencias llegaron para quedarse, como los vinos de baja o nula graduación alcohólica, dulces, con otros formatos, para no solo competir contra la cerveza sino otras bebidas.
“Los nuevos vinos no compiten con el tradicional, sino que son una alternativa. Mientras que sumemos más litros es uva del productor metida en una latita, o en una botella”, completó.

