El pasado viernes se llevó a cabo el tradicional remate de más de 2.200 cabezas entre terneros y vaquillonas.

Ramiro Labay expresó que «a veces tenemos expectativas de que exista un reajuste en el precio del ternero, pero siempre se va postergando y no se llega a los que esperamos». Los precios bajos rondaron los $550 el kilo en pie, casi sin aumentos desde el año pasado.

Pese a los bajos precios, el presidente de la Específica de Ganadería destacó «la gran calidad de la hacienda» y remarcó que «no hay nada que envidiarle a ninguna zona productora del país, eso se ve reflejado todos los años y el próximo año esperamos tener mejor calidad».

El remate de la hacienda se extendió hasta largas horas de la tarde con espectadores que se sumaron a presenciar la dinámica. «Nosotros lo vemos como algo cotidiano, pero es sorprendente como las personas se acercan a ver para conocer y aprender. Hay que destacar la amplitud de este evento que permite integrar a todos», sumó Ramiro Labay.