A menos de un mes del cierre del aeropuerto de Mendoza, ninguno de los cuatro aviones de la Dirección de Agricultura y Contingencias Climáticas (DACC) está operativo y, en este contexto, el Gobierno debe realizar gestiones a contrarreloj para que la lucha antigranizo arranque en tiempo y forma.
Si bien el inicio de la temporada está previsto el 1 de octubre, los Piper Cheyenne deben ser retirados de la base El Plumerillo antes del 7 de septiembre, ya que después la pista entrará en reparación y no podrá utilizarse, al menos, hasta el 7 de diciembre. Por ello, en los últimos días, se agilizó el proceso de compra de elementos para las aeronaves, lo que se demoró en la primera parte del año.
Desde enero, se enviaron al Ministerio de Economía, Infraestructura y Energía, del que depende la DACC, pedidos que se fueron acumulando. Allí, se informó sobre faltantes de repuestos, neumáticos e insumos de todo tipo, sumados a procedimientos de verificación a los que debían someterse los aviones. En total, fueron 78 documentos que se mandaron desde los hangares de la lucha.
Sin embargo, la conducción de la DACC priorizó una auditoría interna y recién en las últimas semanas, ante la cercanía del cierre del aeropuerto, se iniciaron los procesos de compra necesarios para que los aviones puedan volar antes del 7 de septiembre. Ante la demora, desde el Gobierno provincial justificaron esto en las «otras prioridades» que tenía la gestión.
«Se fijaron prioridades. Nos hicimos cargo de deudas anteriores de un motor que se terminó de pagar hace poco y que estaba en overhaul (inspección). Hubo unos 70 pedidos de los cuales hay un 20% que implica repuestos para el pañol (almacén de respuestos). A la hora de priorizar las urgencias, dejaremos un poco esto de lado. Del resto, se hicieron las órdenes de compra», señaló el titular de la DACC, Oscar Astorga.
Fuente: MDZONLINE
