Con algunos anotados, comenzó la carrera por la Superintendencia de Irrigación. Aunque el nombre del próximo encargado del organismo que fija la política del agua está sólo en la mente del gobernador, Alfredo Cornejo, en el llano hay algunos relacionados con el tema que quieren ser el sucesor del peronista José Luis Álvarez.
Pero más allá de las aspiraciones, todavía hay cautela y nadie se tira del todo al agua. Entre los interesados, están los diputados radicales Gustavo Villegas y Ricardo Mansur, quien a su vez fue intendente de Rivadavia, y el abogado, también radical y coterráneo de Cornejo, Marcelo Romano.
En la lista también podría anotarse al ex consejero del Río Mendoza y actual titular de la UCAR (Unidad para el Cambio Rural) del Gobierno nacional, Alejandro Gennari.
Pero más allá de la última palabra, algunos referentes en temas hídricos comenzaron a hacer movimientos para mostrarse. Uno de ellos es el diputado alvearense Villegas, que últimamente ha apuntado a la gestión en Irrigación. Con una serie de mensajes en su cuenta de Twitter y pedidos de informe, denunció pases a planta “de militantes peronistas”.
“Álvarez tuvo una oportunidad histórica de ordenar la situación cuando Frigerio renunció. Tuvo la posibilidad de generar cambios importantes. Irrigación es fundamental para la provincia ya que fija las políticas de riego, de aguas subterráneas, define dónde crecer o no, entre otros. Son fundamentales la decisiones y Álvarez no actuó en consecuencia”, criticó Villegas.
Sin embargo, prefirió la cautela al referirse a la próxima vacante. “El lugar en el que uno pueda estar y desde donde colaborar es siempre bienvenido, no es una decisión política que tome yo. Justo se da que el Atuel y Portezuelo están en agenda y viene el recambio pronto”, argumentó.
Como dato extra, Villegas fue el que acompañó a Cornejo en las últimas reuniones del Coirco (Comité Interprovincial del Río Colorado), incluida en la que se firmó el llamado a licitación de Portezuelo del Viento.
Otro legislador interesado es Mansur. El ex intendente de Rivadavia también prefirió la cautela y supeditó la decisión al Gobernador, aunque destacó que por su perfil podría estar al frente del organismo.
“Aspiraciones no, pero si el Gobernador así lo dispone es un lugar en el que podría estar, como productor que soy y enamorado del agua y defensor de los acuíferos. Yo participé en la redacción de la ley de control de Glaciares, además vivo en la zona Este en la que hay que defender el agua como un factor de crecimiento”, detalló.
El tercer interesado en el tentador cargo, y que a diferencia del resto no oculta sus intenciones, es Romano. “A mí me parieron en una hijuela”, sintetizó el radical nacido en San Carlos, que dice haberse preparado toda la vida para esto. Más allá de despejar toda duda sobre sus aspiraciones, y remitirse a que su padre fue inspector de cauce, el abogado adjuntó a sus ganas una serie de propuestas sobre cómo debería ser el organismo de gestión radical.
“Mi plan tiene tres herramientas: la normalización de Irrigación, la descentralización política y administrativa, y la optimización del recurso hídrico y económico”, señaló.
A su vez, también criticó la actual gestión de Álvarez y se colgó algunas cucardas: “Denuncié el mercado negro del agua subterránea, que se venden pozos en clasificados. Sea quien fuera superintendente, quiero saber cómo se va a terminar con la impunidad”.
Fuente: Diario Los Andes
