Una profunda tristeza atraviesa a General Alvear y al sur mendocino tras conocerse el fallecimiento de Maximiliano Figueroa, el joven policía de 24 años que permanecía internado en terapia intensiva del hospital Schestakow.
El efectivo había sido trasladado de urgencia el pasado 28 de marzo, luego de intentar quitarse la vida con su arma reglamentaria.
Durante diez días luchó por su vida, pero lamentablemente falleció el martes por la noche.
En medio del dolor, su familia tomó una decisión solidaria y autorizó la donación de sus órganos, un gesto que permitirá salvar otras vidas.
Un hecho que vuelve a poner en foco la importancia de la salud mental y el acompañamiento, especialmente en ámbitos de alta exigencia como las fuerzas de seguridad.
