La comercialización total de vino fraccionado en volumen mostró una baja de más de  del 12%. En el mercado interno se vendieron 2,5 millones de hectolitros, unos 380 mil hectolitros menos que en 2016, lo que implica una caída del 13,1% en solo cuatro meses.

En el mercado externo los vinos fraccionados bajaron en volumen 9,1%. De esta baja, uno de los resultados que más preocupa al sector, es la caída de las exportaciones de vino embotellado, en este sentido, se dejaron de vender un  7%.

Uno de los problemas fue la segunda cosecha más chica en más de 50 años, lo cual hace que los precios de la materia prima estén por las nubes, eso se traduce en aumentos en la góndola y por otro, la retracción del consumo y la inflación. Cabe recordar el salto que dieron los precios de los vinos al público.

 

 

A.M