Después de permanecer más de dos meses aislada y en terapia intensiva en el hospital Humberto Notti en Mendoza, Martina volvió a sentir lo que es estar fuera de una habitación y además ella y sus padres están de regresó en General Alvear.

La pequeña de un año y siete meses pudo sobreponerse a una enfermedad que es tan extraña como grave, la fascitis necrotizante o necrosante, causada por una bacteria que se la describe con una sola palabra “carnívora”, porque se “come” o mata las células de distintas partes del cuerpo. Puede destruir la grasa, la piel y el tejido que cubre los músculos.

“Han sido días muy largos y difíciles pero le dieron el alta transitoria y está en la casa. Lograron combatir y eliminar la bacteria”, contó José  Giuffrida, abuelo de Martina.

Desde que Martina ingresó al hospital Notti en abril y le diagnosticaron la rara enfermedad, además de suministrarles poderosos antibióticos, la hacían transfusiones cada 8 horas para reforzar el nivel de plaquetas y como parte del proceso, la sometieron a nueve cirugías para retirar el tejido muerto.

Lo de la niña era el primer caso en muchos años de un paciente que trataron con esa bacteria y sobre todo, contagiada fuera de las paredes de un hospital.

“Después de todo lo que tuvo que pasar, es volver a vivir y aunque está bien, viene otra etapa que también tiene su complejidad”, agregó el abuelo.

A partir de ahora comienza el post tratamiento e incluye que Martina vuelva al quirófano para que le practiquen cirugías plásticas reconstructivas. Hay que reponer la piel dañada por la bacteria carnívora.

En todo esto ha sido muy grande y destacable el apoyo de la gente de Alvear y también en Mendoza mientras duró la internación, muchos que ni conocíamos. Fue sorprendente”, concluyó José.

Fuente: Uno San Rafael