El Ingeniero Mauro Silvestre opinó sobre los días de altas temperaturas que se han vivido en el departamento. El encargado de la Agencia de Extensión Rural del INTA explicó que el calor que afectó al departamento en los últimos días y las limitaciones en el riego, son perjudiciales para el tamaño y la calidad de la producción.
En diálogo con FM VIÑAS, Mauro Silvestre explicó las consecuencias negativas de las altas temperaturas que se han vivido en General Alvear durante los últimos días. «Por las temperaturas se rigen los procesos fisiológicos, y hay un rango óptimo. Cuando se supera esa temperatura, que suele ser superior a 35ºC, la planta cierra estomas para evitar transpiración y se detiene el crecimiento de distintos órganos», detalló el Ingeniero, en base a la respuesta inmediata que tiene el organismo.
Debido a esta reacción, el funcionario del INTA agregó: «El órgano que más nos interesa es el fruto, ya que estamos cosechando o próximos a cosechar». Y por más que cierre los estomas, hay proceso deshidratación, lo que genera aceleración de la maduración por concentración de azúcares y disminución del tamaño, que en frutos chicos significa «pérdida de rendimiento en kilos y en la calidad». Y ante las altas temperaturas que se han vivido en los últimos días, dijo: «A partir de mañana empezaría a bajar pero lo cierto es que llevamos mas o menos diez días de altas temperaturas».
Para solucionar estos daños a la producción, lo ideal es regar en los momentos en los que más afecta el calor a los cultivos. Sin embargo, Silvestre es consciente sobre la realidad de los productores y manifestó: «Lamentablemente, la mayoría de nosotros no tenemos la posibilidad de aplicar agua cuando lo necesita el cultivo, sino que lo hacemos cuando disponemos de ese agua (por turnos de riego). Por esa razón, muchas veces es imposible atenuar el proceso de deshidratación por exceso de temperatura».
•L.A.
