El Concejo Empresario Mendocino (CEM) presentó un informe en el que plantea la necesidad de realizar un desarrollo y explotación de la minería de manera responsable  y sustentable para Mendoza.

El trabajo realizado en forma conjunta por el  Centro de Implementación de Políticas Públicas para la Equidad y el Crecimiento (Cippec) y la Fundación Vida Silvestre dejan de manifiesto que la minería no es un boleto al desarrollo, pero puede convertirse en un motor de crecimiento.

Durante la presentación el Subsecretario de Energía y Minería de Mendoza, Emilio Guiñazú, remarcó que “es interés del Estado desarrollar la minería en la provincia, por eso estamos llevando adelante una mesa de discusión en la que queremos que todos los actores tengan voz, y podamos plantear qué minería queremos, en qué condiciones y dónde y cómo podemos desarrollarla”.

El funcionario manifestó que “la ley 7.722 es una limitación que nos impusimos, pero sólo en algunos aspectos. Hay otros emprendimientos mineros que se pueden desarrollar”.

El informe presentado por el CEM destaca que los niveles de producción minera de Mendoza son reducidos, erráticos y en baja desde 2010. La producción minera en Mendoza representa el 0,5% del total argentino y el 0,2% del PBG provincial.

Y resalta que la evidencia indica que en el último lustro, Mendoza creció a una tasa inferior que provincias vecinas que permiten la minería moderna como San Juan.

El trabajo destaca un informe elaborado en 2014 por la Cámara Mendocina de Empresarios Mineros (Camen), donde estiman que el valor bruto de la producción metalífera potencial para Mendoza podría alcanzar un máximo de US$ 349.234 millones, teniendo en cuenta los recursos conocidos y susceptibles de valoración económica, surgidos de actividades de exploración en distintos grados de avance.

Sin embargo, este tipo de explotación está prohibida por la Ley 7.722, la cual fue convalidada por la Corte suprema de la provincia.