Están ahí, en cada paraje, en cada pueblo, algunas hoy tiene sus aulas vacías, albergaron a generaciones de niños que pudieron cursar sus primeros estudios en su lugar de residencia, por grande o pequeño que fuese. Fueron clausuradas, en su gran mayoría, a medida que los núcleos rurales perdían población y a merced de las sucesivas reformas del sistema de enseñanza. Otras, aún siguen en pie y abiertas, y siguen manteniendo la impronta de antaño. En ellas se vive el proceso educativo de una manera distinta a las escuelas urbanas, el maestro rural es un actor de relevancia de la comunidad rural que lo alberga.
Los inmigrantes que iban llegando a nuestra tierra plantaron su semilla para las generaciones que le sucederían, y es así que muchos de ellos se unían para lograr el objetivo que consideraban superior, la apertura de una escuela en el lugar donde habían elegido vivir, iniciativas altruistas como esta, podemos encontrar en todo el departamento.
Hacia la década de 1930 la Colonia Agrícola “La Escandinava” se consolidaba como un punto de atracción para los colonos que iban llegando a General Alvear. Don Pedro Christophersen y su concuñado, Ernesto Bosch, propietarios de la colonia, habían dispuesto la construcción de la red de riegos y desagües y de la Casa de la Administración sobre la Calle 22, la cual estaría a cargo del Ing. Ole Aaset.
Los colonos se iban sucediendo y la zona comenzaba a crecer rápidamente, en un primer momento fueron italianos y españoles y en poco tiempo llegan los inmigrantes eslavos quienes hicieron de esta comunidad una de las colonias de inmigrantes eslavos más importantes de nuestro país.
Surge una necesidad primordial en aquellos inmigrantes asentados en el distrito de Bowen, tener una escuela para sus hijos. La plantean ante la administración de la colonia y desde allí se inician las gestiones.
La escuela es creada el 29 de abril de 1933 mediante la Resolución N° 12807-M-33 del Consejo Nacional de Educación y se le asignó el N° 145.
Uno de los propietarios de la Colonia Agrícola “La Escandinava”, Ernesto Bosch, quien era esposo de Elisa de Alvear, dona un pequeño salón que poseía la empresa propietaria de las tierras de la colonia, así la escuela ya tenía aprobación legal de formación y el edificio para el dictado de clases.
El 18 de mayo de 1933, con 25 alumnos inscriptos, se da inicio al ciclo lectivo en la Escuela Nacional N° 145 de La Escandinava, su primer maestro director fue el Maestro Alejandro Olaguer Feliú.
Cuatro años más tarde, el administrador de la colonia, Ing. Ole Aaset realiza la donación del terreno donde se emplaza actualmente el edificio escolar y con el valioso aporte de los padres de los alumnos y de vecinos del lugar, se construye el primer salón de la escuela.
La matrícula escolar crece año a año y esto lleva a que se nombren a dos nuevos cargos docentes los que son ocupados por los Maestros: Clemira Pizarro de Vistuer y Antonio Díaz, ocupaba la dirección de la escuela en aquel momento la docente Lía E. de Noya.
En 1953 se contempla dentro del Plan Quinquenal del Gobierno Nacional, la construcción del nuevo edificio escolar el cual es entregado a las autoridades escolares en su primera parte y se entrega la obra completa en el año 1960.
En el año 1978 se suprimen dos cargos docentes, uno de Maestra de Grado y otro de Directora de Segunda y al año siguiente otro de Maestra de Grado por la baja en la matrícula de alumnos.
Llegado el año 1979 la escuela pasa a depender del Gobierno de la provincia de Mendoza y allí recibe su nueva denominación con el N° 1-286.
En el año 1983 recibe su actual nombre, Dardo Rocha, quien fue un abogado, político, diplomático, militar, periodista y docente de nuestro país y además fundador de la capital de la provincia de Buenos Aires, la ciudad de La Plata, de la ciudad de Necochea, Coronel Vidal, Tres Arroyos y Pehuajó todas mientras ocupaba la gobernación bonaerense.
En la década del 90 la escuela da un importante salto cualitativo en cuanto a la educación para esta zona de nuestro departamento ya que se instala el aula de informática, y se comienzan a dictar clases de materias especiales (música, artes plásticas, etc. ) y hacia fines de esta década se construye el playón deportivo escolar. Con el comienzo del nuevo siglo, y con la implementación de nueva legislación en materia educativa, se abren nuevos cargos para el 8° y 9° años.

