El gobernador de Mendoza, Alfredo Cornejo, y la vicegobernadora, Hebe Casado, se expresaron a través de sus redes sociales luego de que la Cámara de Diputados aprobara la Declaración de Impacto Ambiental (DIA) del proyecto minero PSJ Cobre Mendocino, un paso clave dentro del proceso legislativo para el desarrollo de la actividad en la provincia.
Cornejo calificó la votación como un acto de “sensatez” por parte de la mayoría de los diputados y sostuvo que la decisión está “alineada con lo que demanda el mundo y con lo que gran parte de la sociedad mendocina reclama”. Sin embargo, cuestionó la falta de acompañamiento del PJ–Kirchnerismo, señalando que dicha fuerza política ha manifestado en otras ocasiones su apoyo al desarrollo minero en Mendoza. “Supongo que una decisión tan importante no fue sujeta a meras especulaciones electorales”, expresó en referencia a los comicios municipales que se celebrarán próximamente en seis departamentos.
El mandatario provincial destacó que la media sanción “nos acerca a producir el cobre que exige la transición energética”, además de ampliar la matriz productiva y generar empleo. También recordó que este avance se suma a la aprobación del Malargüe Distrito Minero Occidental II, la Ley de Regalías Mineras y el Fondo de Compensación Ambiental, herramientas que —según afirmó— consolidan “un proceso serio y ordenado” para el desarrollo minero. Finalmente, expresó su confianza en que el Senado “continúe en la misma senda de coherencia y responsabilidad”.
Por su parte, la vicegobernadora Hebe Casado celebró la media sanción y afirmó que el proyecto representa “un avance concreto para seguir ordenando la matriz productiva y ocupar un lugar real en la transición energética”. Subrayó que la iniciativa se apoya en un expediente “sólido”, que incluye miles de páginas técnicas, más de nueve mil aportes ciudadanos y el trabajo de organismos especializados.
Casado detalló que el proyecto prevé una inversión de USD 559 millones y la creación de 3.900 puestos de trabajo durante la etapa de construcción, con prioridad para la mano de obra local y la participación de pymes mendocinas. “Mendoza tiene la capacidad para liderar esta etapa de energía limpia”, afirmó, reivindicando el avance con “responsabilidad, control ambiental y una visión clara de desarrollo”.
El tratamiento del proyecto continuará ahora en el Senado, donde deberá definirse su aprobación definitiva.

