El Neumonólogo Ariel Cordón Díaz aseguró que juegan con la desesperación de la gente ‘que recurre a lo que venga’ al avalar el uso compasivo de medicamentos y descartó los mismos, incluso en situaciones extremas. Además, explicó por qué se oponen a algunos productos recomendados por especialistas de otras provincias y autorizados por la ANMAT.

En diálogo con F.M. VIÑAS, el Doctor Ariel Cordón Díaz se refirió al uso compasivo de algunos medicamentos y aseguró que se opone a su aplicación incluso en situaciones extremas. Comenzando por el ibuprofeno inhalado (que se podría utilizar en terapia intensiva), explicó: «Las partículas que genera la nebulización, producen mucha aerosolización y eso fue una de las principales contras que tuvimos, porque llegamos a la conclusión de que no estaban dadas las garantías para que las usáramos, ya que el virus se puede transmitir a través del aire a médicos, enfermeros o cuidadores».

Por esta razón, expuso las condiciones que se deben cumplir para su uso: «Se puede usar en tanto tengas una salida que evite una aerosolización, que las habitaciones estén adaptadas y los medios para disminuir los contagios del personal de salud». Asimismo, comentó que en Córdoba se autoriza en domicilios particulares, pero sostuvo: «Después discutiremos el efecto real que tiene, ya que a mi modo de ver no ha tenido tanta evidencia científica, es un tratamiento más. Es entendible, pero no justificable que empieza la desesperación cuando uno le dice a un familiar, amigo o pareja que no hay mucho para hacer».

Por lo tanto, debido a que en su opinión faltan estudios para la aplicación de algunos medicamentos que aparecen como alternativas en situación dramáticas, manifestó: «El profesional médico capacitado tiene que brindarle información sobre por qué cree o no que hay que usarlo». Y en este sentido, agregó: «La desesperación y la sobre información hace que la gente esté apabullada. Como dice una canción de Baglietto, se cree más en los milagros a la hora del entierro y por eso la gente recurre a lo que venga. Pero de esto se sale con empatía, con el distanciamiento social, el tapabocas, la higiene de manos y la ventilación de los espacios cerrados».

Por otro lado, también se refirió a la ivermectina, otro medicamento recomendado por especialistas para prevenir y curar el Covid-19. «No he hablado a favor de esto porque la dosis que nuestros colegas administran es extremadamente baja, en la que no hay evidencia de una mejora. La evidencia está dada en una dosis que es tres o cuatro veces mayor. Además puede provocar fallos renales y problemas gastroinstentinales». Por esta razón, expresó: «Hay grandes voces que deberían ser más cuidadosas, porque conozco pacientes que atendemos y que niegan que la han tomado. A mí me preocupa porque a veces se juega con la desesperación de la gente».

En la misma línea, al ser consultado sobre el suero equino, otra posible solución para intentar salvar vidas, Cordón Díaz manifestó: «Hay provincias donde lo están usando, al igual que con la ivermectina, pero lo que se ha visto es que se usa en situación temprana de pacientes críticos. Y una vez que se presentó ese trabajo en la ANMAT, la sociedad argentina de terapia intensiva la respuesta no fue tan positiva como se esperaba, no se han encontrado tantos resultados».

Para finalizar, expresó la regla general con la que proceden para la aprobación de fármacos: «Nosotros debemos usar sobre los organismos, medicamentos con la mayor probabilidad de éxito y, en caso de que no haya uno con mayor probabilidad de éxito, tenemos un principio básico que dice ‘no dañarás'». Y debido a que no considera que sean eficientes las alternativas para intentar recuperar a pacientes en estado crítico, concluyó: «Si uno se pone rígido, solo dos elementos han tenido impacto en el tratamiento de los pacientes con Covid, que han sido el oxígeno y el corticoide, aplicado en el momento justo». 

L.A.