El Senado aprobó la nueva DIA para iniciar las actividades exploratorias en la mina ubicada en Malargüe. Cerro Amarillo es un proyecto de cobre prometedor.
Según el Inventario Nacional de Glaciares publicado por el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (Ianigla), no existe factibilidad de afectación a los glaciares relevados en la zona.
Un sector en auge
Argentina lleva cuatro años sin producir cobre y hoy, según proyecciones internacionales, se posiciona como uno de los países con mayor potencial. Este mineral se encuentra principalmente en el Centro y Noroeste del país, por lo que Mendoza será clave para una industria capaz de generar miles de puestos de trabajo no solo directos, sino también en metalmecánica, construcción, industria del conocimiento, comunicaciones, gastronomía, hotelería y todo tipo de servicios relacionados.
Un proyecto de estas características, de resultar factible, puede requerir una inversión para su construcción de entre 3.000 y 4.000 millones de dólares, más de 4.000 empleos directos durante la construcción y más de 1.000 empleos durante la explotación.
Según datos oficiales de la Secretaría de Minería de la Nación, alrededor del 80% de la inversión minera queda en el país e impacta en las economías regionales de manera inmediata. Mendoza cuenta con la infraestructura y los proveedores de bienes y servicios como para generar una aceleración del desarrollo no solamente en la comunidad donde está el proyecto sino en toda la provincia.
Este proyecto contempla la exploración de cuatro áreas de cateo y una mina, con la perforación de 9 pozos exploratorios de no más de 400 metros de profundidad. Esto ayudará a determinar el potencial geológico del yacimiento.
