Después de estar un año y medio en Cuba, el padre Carlos Peteira pisó nuevamente suelo argentino para recuperar fuerzas y transitar los 18 meses que todavía le restan de misión en la isla. Durante las cortas vacaciones el cura estuvo en Alvear reencontrándose con los parroquianos y no perdió oportunidad de contar sus experiencias. Entre ellas cómo se preparan para recibir la visita del Papa Francisco en setiembre y en medio de la reapertura de relaciones de Cuba con los Estados Unidos.
La misión que encaró la Diócesis de San Rafael en la isla comenzó tres años atrás, en ese lapso son varios los sacerdotes sureños que estuvieron en Cuba por períodos de un mes y sólo algunos tomaron la decisión de permanecer 36 meses.
En ese panorama, el anuncio de la visita del Papa Francisco ha encendido el espíritu de los cubanos y los curas sureños se preparan para hacer de anfitriones.
“Después de la visita de Juan Pablo II en 1998 la relación entre la Iglesia y el Estado tuvo una apertura, se pudo celebrar la Navidad, realizar una procesión en la calle y en la actualidad no tenemos problemas en expresar la fe. Por eso ahora hay una expectativa muy grande por la venida de Francisco, es muy querido por la gente y también está en el marco de esa recuperación de relaciones de Cuba con Estados Unidos en donde él también tuvo una especie de mediación, pero como el Santo Padre dijo, no viene como embajador político sino como pastor de la Iglesia”.
Fuente: Uno San Rafael D.I.
