El distrito de Bowen cumple 104 años, siendo el distrito de mayor dimensión del departamento y el más pujante en materia económica. Para celebrarlo repasamos un poco de su historia.
La colonización: desde el nacimiento, el 12 de septiembre de 1912 hasta 1929/30. Cuando se instala la primera usina eléctrica, se realiza la venta de las tierras por parte del ferrocarril y la instalación de la primera fábrica en Bowen.
- La industrialización y urbanización: de 1930 hasta 1945, en donde gracia a la usina eléctrica y la instalación de nuevas fábricas, Bowen va tomando forma de pueblo constituido.
- El gran desarrollo: de 1945 hasta 1977, en donde se destaca el gran desarrollo de Bowen en todos sus ámbitos, gracias a la variedad y facilidad de los créditos provenientes del gobierno nacional y que facilitaron la distribución de las tierras y el desarrollo industrial, como así también el urbano.
- De la decadencia a la actualidad: de 1977 hasta la actualidad. Parte desde el momento de la partida del último tren, sumado a políticas que poco aportaron al desarrollo de las economías regionales, hasta la actualidad en la que la globalización de la economía mantiene jaqueadas a las economías rurales.
Para entender la historia de Bowen, indudablemente que nos debemos retrotraer en el tiempo y tratar de situarnos en la realidad de la época a fines de siglo XIX y comienzos del XX, para esto extraemos un párrafo del libro “Cuadernos de Historia” Tomo 4. “Historia del departamento de General Alvear”, que nos ubica perfectamente:
“Hagamos un poco de historia: allá por el año 1890, y desde mucho antes y hasta 1900, aquí todo era nuevo para el que llegaba; todo era desierto y soledad, aquí un guadal, allí y para variar otro guadal mas grande, a la izquierda, a la derecha, al frente arbustos salvajes, brotados de una tierra aún mas salvaje. Los campos poblados por pumas, por algunos indios dispersos y muy escasos puesteros argentinos, otros de origen chileno, seguramente fugitivos de su patria y por lo demás se encontraban toda suerte de alimañas. Lo único alentador que se descubría era un surco de agua: el Atuel. Pero ese río, mas que una realidad, resultaba una esperanza, remota, lejana en el tiempo…una quimera. Estas tierras nunca podrían ser cultivadas, era un río salvaje, y sin embargo, el milagro se hizo. La esperanza de crear aquí una colonia se apoyaba en dos hechos probables; uno, el aprovechamiento de las aguas del Atuel, mediante la construcción de Obras de canalización y riego; y el otro, la construcción de un ramal férreo.
A esto le podemos agregar un tercer factor, que sumado a los anteriores configuran el argumento del nacimiento de nuestro pueblo: Los inmigrantes. Por aquella época desde el gobierno nacional se alentaba la inmigración de europeos, tratando de buscar “brazos útiles” para la producción y el desarrollo de las pampas argentinas. De esta manera Bowen se vio poblado por comunidades de ucranianos, italianos y otros grupos provenientes de España y el medio oriente.
