Reconocer los síntomas y actuar de manera rápida son dos pilares fundamentales al hacer frente a un accidente cerebrovascular (ACV), que requiere atención médica inmediata. Es necesario llamar al servicio de emergencia, aunque los síntomas desaparezcan. Factores de riesgo.

El compromiso de la comunidad y de cada uno de nosotros es prioritario para evitar secuelas invalidantes, discapacidad y hasta muerte. Algunos síntomas que indican que podríamos estar frente a un ACV son: pérdida de visión, alteración del habla, debilidad o falta de fuerza y pérdida de sensibilidad.

Hay dos tipos de accidentes cerebrovascular: el hemorrágico (15%) y el isquémico (85%), en el que la pérdida del flujo sanguíneo determina que las neuronas queden sin oxígeno y puedan dañarse hasta debilitarse o morir. Así, dejan de funcionar determinadas partes afectadas del cerebro provocando, por ejemplo, trastornos en el habla, debilidad en algún miembro o pérdida de conocimiento.

La consulta inmediata reduce riesgos y permite, si la persona reúne las características médicas específicas, incorporar un tratamiento farmacológico o por hemodinamia (trombectomía mecánica) especial, en el caso del isquémico, que anula o reduce las consecuencias de esta enfermedad.

La consulta debe realizarse en el menor tiempo posible y ante cualquiera de los siguientes síntomas:

  • Debilidad o imposibilidad para movilizar alguna parte o lado del cuerpo, como cara, brazo, mano, pierna.
  • Trastornos para hablar.
  • Dificultad para entender.
  • Confusión.
  • Mareos, pérdida de equilibrio.
  • Dificultad en la coordinación.
  • Problemas para ver con uno o los dos ojos.
  • Dolor de cabeza muy intenso y de comienzo súbito.

¿Cómo actuar ante un ACV?

En caso de detectar algunos de los síntomas mencionados:

Recostar a la persona afectada sobre uno de sus costados, para evitar que se caiga o ahogue con vómito o saliva.

Llamar inmediatamente al servicio de emergencias.

No administrar ningún tipo de medicación al paciente ni siquiera para bajar la presión arterial, que es esperable que en ese momento esté elevada. Cualquier medicamento puede empeorar el cuadro.

No dar agua ni nada por boca

Si la persona afectada es diabética se debe controlar su nivel de azúcar. Si es menor a 80 mg/dl, administrar alimentos o bebida azucaradas, siempre y cuando esté despierto, sentado y no se ahogue al ingerirla.

Otra de las claves es llamar al servicio de emergencia (911), aunque desaparezcan los síntomas.

Factores de riesgo

Las personas más expuestas a padecer un ACV son las que tienen factores de riesgo cardiovascular como:

  • Hipertensión arterial
  • Tabaquismo
  • Diabetes mellitus
  • Hipercolesterolemia
  • Obesidad
  • Estrés
  • Sedentarismo