El pago de coseguros y la falta de respuestas en el sector privado son algunos de los motivos del aumento de la demanda.

La salud pública de Mendoza se encuentra bajo una presión creciente. Al conflicto entre los traumatólogos y el PAMI, también se le suma el incremento de consultas en las guardias de los hospitales que, según refirió el ministro de Salud de Mendoza, Rodolfo Montero, ascienden hasta un 35%, en los últimos meses.

El funcionario recalcó que detrás de este aumento se esconde una problemática multifactorial que expone la fragilidad del acceso a la salud privada, donde “la pérdida de prepagas por la crisis económica y el pago extra de los coseguros empujan a cada vez más personas a buscar contención en el sistema estatal”.

Claramente esta situación preocupa y mucho a los referentes locales, ya que el sistema sanitario tiene un límite que, con este panorama, estaría comenzando a tensarse.

“El sistema está configurado para que el público atienda al 50% de los mendocinos y el privado a la otra mitad. Si la gente se sigue volcando al público, muchas veces, porque en el privado no encuentra respuestas, el problema será grave ya que se saturará el sistema”, comentó Montero.

¿Qué pasa con las internaciones y las cirugías?

Respecto a las internaciones, Montero aseguró que “el número va variando”. La mayoría de los pacientes que se encuentran internados son afiliados a PAMI y OSEP y, también, particulares que no cuentan con obras sociales.

A la hora de dar cuenta de datos duros, el funcionario contó que en el hospital Lagomaggiore, las internaciones crecieron un 15%, en el Central un 40% y las cifras en los nosocomios del Sur también rondan en un 40%.

Además, el ministro manifestó que “se está observando un aumento de cirugías en el área de Traumatología, sobre todo, a partir del conflicto suscitado entre las clínicas privadas y el PAMI”.

A modo de ejemplo, dijo que en la actualidad, “hay 15 pacientes de PAMI que se encuentran internadas en el área de traumatología de varias clínicas privadas y, por falta de atención, están con posibilidad de traslado a los efectores públicos”.

“Si bien estamos resistiendo con mucho compromiso de los profesionales, es una realidad que la ocupación en el sector puede llegar a complicarse si esta situación se extiende en el tiempo“, recalcó Montero.