Una encuesta realizada a más de 1000 estudiantes de la Universidad Nacional de Cuyo reveló patrones “preocupantes” vinculados al juego. La diversión, la evasión emocional y la influencia digital, entre las principales causas.

Los juegos de apuestas, en especial los casinos online y las apuestas deportivas, crecieron entre jóvenes universitarios de Mendoza. Los datos fueron revelados por una investigación realizada durante 2024 por un equipo de especialistas de la Universidad Nacional de Cuyo (Uncuyo).

El estudio, basado en una encuesta que captó a 1.045 estudiantes de grado y posgrado, buscó indagar las motivaciones, hábitos y riesgos psicológicos y sociales asociados al juego online. Los resultados encendieron señales de alerta, sobre todo en una etapa de la vida marcada por la vulnerabilidad emocional, la presión académica y la exposición digital constante.

“El juego no siempre se relaciona con el dinero. En muchos casos es una vía de escape ante el malestar emocional”, señaló Vanina Capelli, coordinadora de salud mental en la Dirección de salud estudiantil de la Uncuyo.

Perfil de los encuestados

La franja etaria predominante fue de 22 a 25 años, con una mayor participación de mujeres. En lo laboral, el 57% afirmó estar trabajando, un 21% busca empleo y otro 21% no trabaja ni busca hacerlo. Esta diversidad de realidades económicas y ocupacionales también influye en cómo y por qué algunos estudiantes acceden al juego online.

Si bien el 87% de los encuestados nunca ha apostado, el resto reconoció haberlo hecho al menos una vez en el último año. Entre las principales motivaciones aparecen:

  • Diversión y curiosidad como impulso inicial.
  • Presión social o estímulos digitales que aparecen constantemente en redes y plataformas.
  • Búsqueda de evasión emocional: un 11% jugó para aliviar malestar, y un 10,5% para evadir problemas personales.

Solo un 0,2% admitió jugar de forma frecuente, entre tres y cuatro veces por semana, lo que representa un porcentaje bajo, pero significativo en términos de riesgo de adicción al juego.